sábado, 17 de junio de 2017

Senda Costera: Poo-Villahormes

Nueva etapa de la senda costera por el concejo de LLanes, en este caso entre Poo y Villahormes. Etapa lineal realizada con el apoyo en el tren de Feve, ya sólo queda una etapa para acabar con el concejo de Llanes. 
Esta etapa ha quedado un poco más corta, quizás hubiese sido mejor acortar la etapa anterior de PenduelesPoo, y terminar en Llanes, para equilibrar la distancia de las dos etapas en algo más próximo a los 20 kilómetros.
El concejo de Llanes tiene muy cuidada la senda costera, y en este tramo también presenta la misma tipología, un camino de grijo compactado bastante ancho, y a tramos es compartido con el camino de Santiago. También tiene los mismos defectos de algún tramo anterior, ya que abandona la costa en algún sector, y no lleva a algunos miradores que hay, incluso se podría estudiar conectar la playa de Torimbia con la playa de San Antolín de Bedón y así evitar la subida, pero no sé si es posible. Esta señalizado, aunque en algunas zonas se agradecería algún cartel indicativo y explicativo. Por ejemplo en el castro de San Martin hay una foto sin más, y no indica de qué son los restos que hay ni nada.

Sector 1: Poo-Niembro


Mapa del recorrido
En este caso habíamos dejado el coche aparcado cerca de la estación de Feve de Villahormes, delante del Hostal Venezuela, hoy casi en ruinas. Ahí tomamos el tren hasta Poo, que pasa más o menos a las 10:59. En Feve-Renfe deberían de quitar dos webs antiguas que en teoría te dan el horario pero que no funcionan, y redireccionar a la dirección correcta. Los horarios no son muy buenos para caminar, ni para los vecinos. Podrían aumentar frecuencias pero como va muy despacio no se deben de poder hacerlo sin aumentar el número de trenes, y tampoco hay mucha gente que los use. Este día, montarón también otros seis turistas junto con nosotros.

La ría y playa de Poo
Desde la estación de Poo, cruzamos el pueblo para ir hacia la playa y enlazar con los carteles de la ruta. Los carteles indicadores llevan a la salida del pueblo, donde en bajada se pasa al lado de una depuradora (con bastante mal olor), y se cruza por un puente el arroyo Vallina que desemboca en la Ría de Poo. Este tramo del camino es compartido con el Camino de Santiago, aunque hay una variante que va por el borde de la costa.

Isla de Almenada o de Poo y playa del mismo nombre
Yendo por la variante más próxima a la costa, se llega encima de la playa de la Isla Almenada, aunque estaba la marea alta y no había playa, en bajamar se une la isla por la playa. Ya la habíamos visto en la etapa anterior. Esta playa desde arriba tenía unas aguas claras, parecidas a las del Caribe, dan ganas de bañarse.


Playa el Portillu y el Castro San Martín
El camino se convierte en un sendero más estrecho y pasa por encima de la playa del Portillu, rodeandola. Tras pasar la playa se enlaza otra vez con el camino de Santiago, para seguir hasta el siguiente punto del recorrido: el castro de San Martin.

El Castro San Martín y la Ermita del mismo nombre
El Castro es el islote que hay delante de la costa, y justo delante los restos de la ermita, de la que queda un arco en pie. Aquí venía bien un cartel que explicase algo de la historia de la cosntrucción. El carte lo hay, pero sólo tiene una foto que no vale para nada porque es lo mismo que estás viendo.
Están construyendo unas escaleras para bajar a una playita al lado de los restos, y podían aprovechar para poner un cartel indicador en condiciones.

El Cerro Llabres a través de los restos de la Ermita de San Martín

Desde el castro hay que retornar a la blanca pista de grijo para seguir camino hasta Celorio. Donde se entra en la zona del Monasterio de San Salvador. Es una enorme construcción, y enfrente debía de haber otro palacete, con un muro de piedra importante, que ahora han convertido en urbanización. La presión del dinero reconvierte todo en ladrillo y hormigón para vender y saturar la zona.

Monasterio de San Salvador en Celorio
Por detrás del Monasterio llegamos a un mirador sobre las playas de Celorio, a un lado la de los Frailes, que tiene cerrado también un cacho de costa. De hecho de la que veníamos desde el Castro de San Martín aparecía una especie de castillete en la costa, pero que no se puede llegar salvo desde los terrenos del Monasterio.

La playa de los Frailes en Celorio
Al otro lado del mirador está la playa de Palombina. Esta ensenada de Celorio tiene muchas playas y está bastante recogida y protegida.

La Playa de Palombina
El camino sigue por la playa de Palombina, menos mal que no había mucha gente en la playa sino, se complica pasar por la arena. Tras pasar la playa se entra en la zona de Campings, en Celorio debe de haber una docena de campings, esta saturado.

La afuracada Punta Truenzo
Desde la carretera nos desviamos para ir hacia la Punta de Truenzo o Troenzo, y tener una panorámica de la costa y de lo que nos queda por recorrer. Para ello tomamos un camino que bordea otro camping y se dirige a una pequeña playa. Esta atestado de coches por los dos lados del camino, se nota que es el primer día de playa de primavera. Tras llegar al final del camino hay unos escalones para entrar en esta península. Vamos recorriendo el sendero hasta llegar al extremo, y los acantilados.

Toda la costa de Llanes es de caliza, así que está agujereada y los acantilados tienen grandes cavidades, y esta zona de Truenzo no iba a ser menos.
Playa nudista de la Tayada
La punta Truenzo tiene playas a ambos lados, hacia el Este la playa de Borizu, hacia el Oeste la playa nudista de la Tayada, que desaparece en pleamar, y después en la zona de Campings alguna playa más pequeña. al fondo se ve la zona de Barro, y por entre las nieblas unas torres de telecomunicaciones por las que hay que pasar.

Zona de Barro con el Islote Llubeces y la playa de Sorraos

Playa de Borizu desde el Castro Troenzu
Desde Troenzu, volvemos a la carretera y la zona de campings. Continuamos camino y pasamos al lado del Hotel Kaype, que tienen que tirar por ser ilegal, lo están desmontando y están tardando bastante.
Hotel Kaype en Barro en desmontaje-demolición
Desde el Hotel, el camino sigue por la carretera, aunque se mete un poco por el último barrio de Barro. Aquí hay otra península, en la que según el cartel hay un área recreativa, pero no nos dio por subir a ver las vistas. Así que seguimos por carretera hasta la fotografiada Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, ya en Niembro.

La Ría de Barro y la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores
En la carretera al lado del puente que cruza la ría de Barro, hay un par de bancos donde paramos a comer antes de proseguir camino.

Sector 2: Niembro-Villahormes


Mapa del recorrido

Iglesia de Nª Sra de los Dolores y detrás Niembro
Desde el punte que cruza la ría, y al lado de una capilla, las marcas del sendero nos llevan evitando tener que cruzar Niembro hasta la carretera que une Niembro con Posada.

Capilla al lado del Camino

Panorámica de Niembro
Tras cruzar la carretera estamos en el extremo de Niembro, y hay que ir subiendo poco a poco por las empinadas calles hasta llegar a la estrecha carretera que lleva a las playas de Toranda y Torimbia. Por la carretera estrecha se transita poco tiempo, porque en seguida se toma un sendero que lleva hasta el mirador sobre Toranda y Torimbia.

Playa de Toranda

Panorámica desde la zona del Castillo hacia Toranda
La playa de Torimbia es nudista y estaba prácticamente vacía, aunque la carretera de acceso estaba llena de coches aparcados, así como el entorno del pico del Castillo, no me quiero imaginar cómo esta de coches cuando se llene la playa. Aunque a lo mejor es que nunca se llena, porque es grande.
Playa nudista de Torimbia
En la foto superior se ve la pista de acceso a la playa, continuandola unos metros más la podrían comunicar con la playa de San Antolín de Bedón, y hacer la ruta más costera todavía.

Escultura encima de Torimbia
Los que van a esta playa de Torimbia y aparcan aquí arriba, también tienen mérito porque tienen una bajada curiosa, y después volver a subir para marchar. Eso sí el entorno muy bonito, con también un castro agujereado en un extremo de la playa.

Vista atrás de la senda hacia las antenas
Desde las antenas se inicia un tramo más o menos llano por esta meseta del Llano de Niembro, en Llanes es habitual estas sierras planas. Nos resultó raro ver que el maíz lo han sembrado hace muy poco, y está apenas naciendo, con la sequía no se si logrará.

Bajando hacia la playa de San Antolín de Bedón 
Tras recorrer este tramo llano hay una bajada bastante grande hasta la playa de San Antolín de Bedón. Aunque por la pista no tiene problema, salvo que se vaya en bicicleta, donde las piedras están sueltas y puede ser complicado frenar en la bajada.

Restos del Monasterio de San Antolín de Bedón
Tras la bajada se llega justo al lado de los restos del Monasterio de San Antolín de Bedón, que por lo visto son privados y a los que no se puede acceder, por riesgo de desprendimientos. Hay carteles que indican algo de la historia del Monasterio Románico, pero tampoco mucho. Es una pena que esté en este estado de abandono, como otros Monasterios de Asturias, deberían de reconvertirlos en albergues-posadas para los peregrinos, y no dejar que se cayesen.

Playa de San Antolín de Bedón y la montaña que se está desplomando
Siguiendo al lado de la carretera, separados por una barandilla de la carretera se llega hasta la Playa de San Antolín, con la montaña que se está desplomando. Aquí pasamos al lado de la vía de Feve por la que por la mañana pasamos, el tren pasa por debajo de la carretera.

Playa de San Antolín de Bedón
 Recorremos el borde de la playa, y pasamos por debajo de las vias del tren para llegar a la zona del bar donde se incia otro tramo de pista de grijo blanco, la siguiente parada es Gulpiyuri. He visto en el blog de Vivirasturias, que ellos subieron por detrás del bar y se metieron por zonas de toxos para ir más pegados a la costa, pero nosotros seguimos por el camino marcado.

Aparcamiento de Gulpiyuri
Nunca había estado en Gulpiyuri, así que el encontrarlo en marea baja pues no me impresionó tanto cómo debería. Me parece más impresionante Cobijeru que esta playa.

Panorámica de Gulpiyuri, pena de bajamar
Cómo se puede ver en la panorámica apenas hay agua, así que habrá que volver en pleamar a ver cuanto se llena y que forma tiene.

La entrada/salida del agua de Gulpiyuri
Siguiendo por detrás de Gulpiyuri,  la senda ya es un sendero, y nos acercamos a la costa para ver la boca de la cueva por la que se rellena la playa de Gulpiyuri, aunque apenas se aprecia. Aquí encontramos un paisano que nos dice que tomemos un desvío al lado de un hito kilómetrico de la ruta para atajar y seguir por la costa hacía la playa de la Guelga.

Playa estrecha
Por ese "atajo" pasamos al lado de otra de las playas típicas de Llanes, unas playas estrechas y alargadas por las que se cuela el mar entre dos rocas más duras, dejando este tipo de playas. Aquí ya dan ganas de bañarse más porque son playas prácticamente privadas, no cabe nadie más.

Extraña construcción aprovechando la orografía de la zona
Un poco más adelante llegamos a otra de estas estrechas playas, con unas escaleras para bajar, y con unas construcciones extrañas a los lados, como para instalar algún tipo de grúa o aparejo. De nuevo sería bueno algún tipi de indicación, porque es una construcción curiosa que aprovecha la estrecha playa para algo, la altura también es considerable deben de ser más de 10 metros de alto.

Islote desfuracado según el mapa
Enfrente de de esta estrecha playa está el islote desfuracado, es increibe cómo trabaja la erosión y cómo aguantan las piedras, le queda poco ya para cortarle la pata al castro y que colapse.

Playa de la Huelga con el Stonehenge en el centro
La última playa del día es la de la Huelga, también bastante bonita, aunque con muchas algas, y no parece que sea grande porque en pleamar debe de quedar poca arena seca. En un promontorio sobre la playa se ven los restos de una construcción, parecen restos de unas columnas y desde lejos parece Stonehenge. En la próxima etapa veremos de que se trata.

Ermita de Santa Eulalia
Retornamos a la senda, y ahora iremos un cacho a contracorriente, pasando primero por la Ermita de Santa Eulalía, y aquí abandonamos la senda costera. A continuación pasamos por el palacete y la Ermita de Santa Rita, donde alcanzamos la carretera.
Ermita de Santa Rita
La carretera pasa por debajo de la autopista, y llegamos a Villahormes, muy cerca de la estación de tren. Una buena ruta, con bastantes elementos más vistosos que la segunda etapa de esta senda costera por Llanes, por lo menos más cerca de la costa.