sábado, 14 de abril de 2018

Senda Costera: Ribadeo-Tapia de Casariego


Nuevo tramo de senda costera, siguiendo el sendero de Gran Recorrido GR-E9, en este caso aprovechando de nuevo las estaciones de FEVE para hacer un recorrido lineal, entre la estación de Ribadeo y la de Tapia de Casariego, aunque debería de ser la de la Roda por la distancia a la que está. Para otro día quedará el recorrido hasta Vegadeo, bordeando la ría del Eo.
Tramo bien señalizado, por pistas y caminos asfaltados, recorriendo varias playas estupendas, y con posibilidad de visitar algunas más fuera del recorrido oficial. No tiene dificultad en cuanto a desnivel, este tramo es casi llano, y tampoco tiene grandes peligros. Lo único cruzar un río en una playa a la que llegué con la marea subiendo y por no rodear hubo que cruzar mojándose la ropa.
En la playa de Penarronda hay algunos bares donde se puede parar a comer o tomar algo, fuentes hay algunas en las playas, pero mejor llevar agua. Lo peor de nuevo, el enlace entre Tapia y la estación de Feve en Tapia, que están demasiado lejos.

Mapa del recorrido
La estación de Feve de Tapia tiene un prado donde se puede aparcar, y el tren de la mañana pasa a las 11:01, hoy llevaba gente. El tramo en tren también es bonito porque se va bordeando la ría del Eo, pasando por Vegadeo hasta Ribadeo. La estación de Feve en Ribadeo está casi fuera de la villa.


Estación de Feve de Ribadeo
Desde la estación queda cruzar Ribadeo, hay bastantes construcciones interesantes, mercados, Iglesias, Capillas, Palacetes, la zona del Puerto con vistas hacia Castropol y Figueras... Además tiene muchas tiendas donde comprar empanada u otros comestibles para la ruta.

Ribadeo
Vista del puerto
Atravieso dando una vuelta la villa, y bajo hasta el puerto para llegar hasta casi debajo del puente de los Santos, donde por unas escaleras se sube hasta la capilla de San Miguel, un buen mirador de la ría del Eo.

La ría desde la Capilla de San Miguel
La Capilla de San Miguel
Cruzo por debajo del puente para ir hasta un embarcadero de mineral sobre la ría, y ver la costa que toca recorrer en esta etapa de la Senda Costera. Alrrededor del  Cargadero de Mineral han construido un parque con los restos del mismo, y de los Almacenes. Ahora es un mirador de la ría.

El Cargadero de Mineral

La ría por debajo del puente
Ribadeo y Castropol con zoom y colores raros por los filtros
Desde el parque del cargadero, dar la vuelta para subir al puente de los Santos, a ambos lados del puente hay un estrecho paso peatonal. Se sube por una rampa y coincide con el camino de Santiago. Por cierto el puente se mueve algo al pasar los camiones.

Puente de los Santos
Zona de la Atalaya y Arnao, al fondo la Punta de la Cruz


Tras cruzar el puente hay un área recreativa con mesas y bancos, así como una fuente rota. Aquí hay que seguir por la carretera un tramo hasta la rotonda de acceso, y después tirar por una carretera que va hacia Villadún. En esa carretera al poco, ya empiezan las marcas del GR, así como los postes.

Faro de Ribadeo en la Illa Pancha y detrás creo que Burela
El primer tramo de carretera lleva hasta una casa, y a partir de aquí está cortada para vehículos por unas piedras. Desde al lado de la casa se ve al fondo el Faro de Ribadeo sobre una isla pequeña, así como varias poblaciones de la costa lucense. 

La playa de Arnao
La carretera está cortada porque se está hundiendo, tiene varios argayos que la han roto transversalmente y no se puede pasar con automóviles, pero andando no hay problemas. La carretera lleva a la Playa de Arnao, de arena y bastante grande.

Vista atrás de la Playa de Arnao y al fondo Ribadeo
La senda bordea la playa y continúa hasta la Punta de la Cruz, que esta en una pequeña peninsula. Todo por una pista cómoda y con algunos charcos pequeños nada más. En caso de andar mal de tiempo se puede reducir un kilómetro la ruta evitando hacer el lazo por esta península.

Punta de la Cruz y detrás el Faro de Ribadeo
La pista va bordeando la costa, en este tramo muy rota y con grandes entradas estrechas que ha ido erosionando la mar. La ensenada según el mapa se llama Langosteira, así que debe de haber buen marisco por la zona.

Pescando al borde del acantilado

La Costa Rota
Ensenada Langosteiro y la pista

Tapia al fondo
La costa esta muy rota y tiene pequeñas calas, casi callejones donde la mar ha encontrado rocas más blandas para ir erosionando. Esta toda la costa rota y llena de rocas de todas las formas. Incluso al fondo del todo entre la bruma se distingue Tapia. 

Cormoranes solazandose
La pista abandona la costa en una zona de grandes llabanas, al lado del campo de Tiro. La senda va por carretera pasando antes por el área recreativa del Campo de Arnao, con mesas, parrillas y demás.

Este tramo no se recorre

Área recreativa del Campo de Arnao
Laguna camino de Villadun
La estrecha carretera rodea el área recreativa y sigue por el interior, pasando al lado de una gran laguna, en dirección a Villadún. A la entrada del pueblo, al lado de una casa hay que girar hacia la izquierda. Aquí falta el cartel de la senda, alguién se lo ha debido cargar. Como referencia si se va mal, hay un horreo estilo gallego pintado de amarillo más adelante, si lo ves hay que dar la vuelta.

Villadún
Tras girar en la casa, la pista vuelve hacia la costa en la Punta del Torno, un mirador hacia atrás a la costa de la Punta el Maste, y hacia adelante hacia la zona de la playa de Penarronda.

Hacia la Punta el Maste
Hacia la playa de Penarronda
La senda vuelve hacia el interior para ir hacia la playa de Penarronda, entrando por una zona con bar y mirador. Desde aquí se ve perfectamente el peñasco que da nombre a la playa en medio de la misma. La foto inicial de la entrada es de este peñasco. Tiene un sistema de dunas, y una charca también con montones de ranas que deben estar ahora en celo por el ruido que arman. 

Playa de Penaronda
Zona de dunas en Penarronda
La laguna llena de ranas
La senda continúa por las pasarelas de madera sobre las dunas, y mediante puentes salvando los arroyos y la laguna de las ranas. Después de la playa toca una subida hasta la Ermita de San Lorenzo, otra zona con mesas y bancos para comer y descansar un rato.

La Playa de Penarronda desde la Ermita de San Lorenzo
La Ermita de San Lorenzo
Desde la Ermita se va otra vez por carretera un tramo pasando por Santa Gadea. En este pueblo hay otra playa también más pequeña, que según el mapa es de Santa Gadea, pero el cartel ponía Playa de Ribeira; playa pequeña y de arena.

Playa de Santa Gadea o de Ribeira
Panera en casona de Santa Gadea
En Santa Gadea hay también una casona con una enorme panera que destaca, y si nos fijamos hay una estraña figura tallada en la piedra de esta casa, foto sacada con zoom. La ruta continúa por carretera un tramo hacia la zona de Villamil. Aquí según el mapa, si se sigue la ruta oficial, esta se mete hacia la costa y después vuelve a esta carretera. Aunque también existe la posibilidad de seguir por el borde de los prados, siguiendo los caminos de los pescadores y de los visitantes de las playas nudistas que hay aquí. Así que una vez que el camino lleva hasta la Punta del Picón, zona espectacular con rocas afiladas y pequeñas calas, con arena fina y convertidas en playas nudistas. Hoy había algunos playistas.
Playa del Sarello

Playa del Sarello


Pegados a estos acantilados, entre los toxos y bordeando los prados hay pequeños senderos, que van recorriendo los miradores, aunque en verano con las playas ocupadas por nudistas, no debe de ser lo mismo acceder a estos miradores.

Playa de Mixota y al fondo la de Serantes
No hay mucha pérdida, sólo hay que ir bordeando, y cuando se está sobre la playa de Serantes, aparece un estrecho sendero que baja hasta la playa. Aunque a un lado del arroyo que desemboca en esta playa. El arroyo de Peligos esta temporada lleva agua, y como la marea está subiendo toca quedarse en paños menores para cruzar el arroyo y llegar al otro lado de la playa. El agua menos fría de lo esperado.

Playa de Serantes en el pedrero de la izquierda acaba el sendero que atraviesa los prados.
Después de cruzar la playa, y ya que estaba mojado aprovechar para bañarme, tocó esperar un poco a secar y comer algo para continuar la ruta. Desde la playa no busco la senda costera marcada, sino que voy bordeando los prados, siguiendo el perfil de la costa, apareciendo pequeñas cuevas y calas de difícil acceso.

Puentes de Roca en la playa de Serantes
Vista atrás de los agujeros en la playa de Serantes
El sendero bordeando los prados es bastante evidente, lo usan los pescadores y está bastante marcado. No hay mucha perdida. Al fondo ahora ya aparece Tapia mucho más nítida. El Faro en la Isla parece que está aislado desde esta distancia.

Tapia con zoom y colores un poco raros

La costa rota que se sigue
 Conforme a ido subiendo la marea, también han ido ganando en intensidad las olas, y en una estrecha cala se ve el mar romper con mucha violencia contra los acantilados. El agua debe de subir más de 10 metros cuando rompen las olas. Debajo en la animación que hace Google se ve como rompen.

Olas rompiendo contra la costa

Rompiendo con violencia, que será con un temporal bueno
Tras pasar la estrecha hendidura tallada por la mar, la senda continúa hacia el Castro de Esteiro, un castro prerromano que había en esta zona. Ahora no se ve nada, pone que se ven los cimientos de las construcciones, como en la Campa Torres de Gijón, pero yo no encontré la zona. Hay que atravesar una zona de pinos, y no se distingue nada, igual fue que no me desvié lo suficiente hasta la costa para verlos.

Zona del Castro de Esteiro
 Desde el castro de Esteiro se baja hacia una pequeña playa (está la marea bastante arriba, así que puede que sea más grande). Tiene un río que desemboca en la playa y es de arena, es la playa de la Paloma.

Llegando a la playa de la Paloma

La playa de la Paloma
 Desde la playa ya no vi sendero pegado a la costa, así que seguí por la pista hasta la carretera donde enlace con el camino oficial de la senda costera. La carretera llega al Camping de Reburdia, y una zona de pisos tipo urbanización para veraneantes. Están sobre una peninsula, y al otro lado la playa de Aguileiro, la senda la evita bajando hacia el Campo de Futbol, que se pasa por una pasarela de madera.

El Campo de Futbol
La playa de Aguileiro
Desde el Campo de Futbol toca subir por una calle bastante pendiente, hasta llegar a la carretera de entrada a Tapia, aquí ya se puede seguir el paseo marítimo, con un bonito parque sobre la playa de Aguileiro y de la Ribeiría. También se puede ir hacia el centro de Tapia, para coger ya hacia la estación según se tenga tiempo. Yo tengo tiempo así que continuo dando una vuelta por Tapia.

Parque de Tapia sobre las playas

Zona de San Blas con las dos tablas de surf monumento a los australianos que lo introdujeron aquí
La piscina de Agua de Mar
 Hay una piscina de agua de mar que tiene un color demasiado verde, en verano por lo visto la limpia el ayuntamiento. Esta asentada sobre una antigua cetárea de marisco.

El Faro y el Puerto de Tapia
 Desde el Puerto ya tomo camino hacia el Centro de Tapia, después hacia Manataras y hacia la estación de tren. Aquí en Tapia son curiosos los edificios importantes: el Ayuntamiento, el Colegio y otro par de edificios tienen la misma fachada igualita, una portada con tres arcos de medio punto enmarcados en piedra.
Detalles de Tapia
El camino a Mantarás es el mismo de la otra vez, lo único que una vez alcanzado el camino de Santiago voy en contradirección hacia la izquierda hacia la carretera para llegar a la estación. El camino que aparece en el mapa de frente hacia la estación ya no existe. En el tramo que coincide con el camino de Santigao, también coincide con un sendero de pequeña longitud, que denomina Ruta del Ferro y del Oro, y del que queda un puente romano (o medieval como casi todos).

Puente Romano en el camino del Ferro y del Ouro
Estación de Tapia
Llego a la estación de Tapia cuando pasa el tren que viene desde Ribadeo. ha sido una etapa bastante larga y al final estoy cansado. Zonas muy bonitas, sobre todo entre la playa de Penarronda y la zona del Castro del Esteiro, con una costa totalmente virgen con playas salvajes, y pequeños acantilados muy rotos.