sábado, 13 de enero de 2018

Senda Costera: Luarca-Canero

Tramo de senda costera en el concejo de Valdés, entre Luarca y Canero, pasando por el cabo Busto. En este tramo también hay que usar el FEVE, dejando el coche en la estación de Canero, por la que pasa el tren a las 9:51 más o menos, y que llega a Luarca a las 10:04. Por el medio está la estación de Barcia, pero a esta hora no para. Hoy en el tren sólo iba una persona, que se bajó en Luarca, y allí si que se montó un grupo de senderistas.
Este tramo de senda costera esta en parte en obras para señalizarlo y habilitarlo, entre la playa de Portizuelo y Luarca. Después entre esta playa y un poco antes de la de Cuevas, no hay senda costera de momento, y allí se enlaza con el PR.AS.4 del Cabo Busto. Ese tramo central, en alguno de los mapas que han puesto en las parroquias de Barcia marcan caminos más pegados a la costa, pero yo no los encontré, deben estar tomados por los matos y los folechos. En caso de que los limpiasen, y si hubiese baja mar se puede recortar un tramo, haciendo que baje de los 25 km. Los caminos, en este tramo son bastantes tramos de asfalto, algún sendero, algunos tramos por prados y el vadeo de un arroyo. Así que conviene llevar botas con protección al agua, porque al pasar por los prados te mojas bastante, primero los pantalones y después ya baja por los calcetos. Además hoy estuvo lloviendo hasta las 12:30, y tocó usar paraguas, con lo cual los prados estaban muy mojados, y en los caminos había alguna zona de barro.
En cuanto a fuentes no vi, pero se pasa por pueblos y en caso de necesidad se podría pedir en alguna casa, o tomar algo en el bar de Busto. Aunque en Busto, la parada obligatoria es en la pastelería. 

Mapa del recorrido
La estación de Canero tiene un camino de acceso donde el asfalto está empezando a desaparecer, así que se puede aparcar sin problemas, no tiene restricciones como ocurre en Luarca. El edificio parece medio abandonado, y es una estación grande.

Estación de Canero
El tren no tarda mucho en llegar a Luarca, hay bastantes tramos de túneles y un par de puentes estrechos, buenos miradores. Sólo va un viajero, es una pena, porque lo tendrían que haber potenciado cuando construyeron el hospital de Jarrio. El tren tenía que pasar por la puerta, y ser usado por los vecinos de la zona para acudir al mismo, así quizá podrían aumentar el número de usuarios.

Luarca y su puente en arco para el tren
Desde la estación bajo hacia el centro de Luarca, y visito las playas que el otro día no pude por el temporal. Pasando primero por el Ayuntamiento.

Ayuntamiento de Luarca
Río Negro
Cementerio, Faro y Museo donde deberían estar los calamares gigantes
Paseo por la playa hasta llegar al arranque del espigón, y veo la playa de Salinas donde me quedé en la anterior etapa, en la que el temporal no hacía seguro emplear el paseo marítimo. Hoy también hay algo de marejada, las olas también rompen con fuerza, pero estamos en bajamar así que no hay riesgo.

Muelle pesquero de Luarca
Zona deportiva del muelle de Luarca
Desde la playa, doy la vuelta y continuo rodeando por el Muelle. Hoy la mar está tranquila, pero en pleamar, los días de temporal este muelle está bastante movido. El Miercoles 17 se rompió incluso uno de los amarres de los barcos pesqueros, parece increíble.
Subo por una calle en cuesta hacia la zona del Faro y del Cementerio, uno de los mejores cementerios del mundo por las vistas, y la verdad es que está muy bien. Tiene varias capillas, y dispone de unas vistas preciosas. 
Cementerio de Luarca
Salgo por la puerta de arriba del cementerio y subo hasta la Ermita de la Virgen Blanca, que está justo encima del Faro. Buen mirador de la playa y de parte de la costa. Sigue lloviendo así que las fotos no salen demasiado definidas. Desde aquí ya se puede ver el cabo Busto, objetivo de la ruta de hoy.
Ermita de Nuestra Señora la Blanca con el Nazareno
Las playas de Luarca
Playa de las Arreas y al fondo entre la bruma Cabo Busto 
Tras visitar la capilla continuo la ruta por la carretera un pequeño tramo, tomando un desvío hacia la izquierda para llegar hasta la zona de los colegios e Institutos.

Panorámica de Luarca
Instituto Carmen y Severo Ochoa de Luarca


Por la parte trasera del Instituto es por donde están construyendo un nuevo tramo de senda costera hasta la playa de Portizuelo. De momento sólo han construido monolitos para indicar la senda, y los han ido plantando por el medio de un prado.

La Ermita y la playa de las Arreas
Como sigue lloviendo aparece el arco iris al fondo
Tras pasar la pista de pruebas para los carnets de conducir, que está detrás de los institutos hay que meterse por una zona de prados bastante encharcados. Aquí han plantado un montón de postes en medio de un prado, le han jodido la finca a alguien partiendola a la mitad, no lo podían poner por el borde tenía que ser por el medio. Hay un camping apegado al acantilado también, que no debe de cumplir la ley de costas. Tras cruzar la carretera del camping, también hay otro prado destrozado porque pasa otra vez justo por el medio la traza de la senda costera. Hoy está completamente encharcado, y sólo están los postes clavados cada 50 metros, e incluso hace curva antes de llegar al final del prado para ir paralelo a una casa. 
Delante de la casa se enlaza con una camino hormigonado, hay que girar bruscamente para bajar por ese camino hormigonado hacia la playa de Portizuelo.

Bajando a la playa de Portizuelo
Antes de llegar a la playa quedan los restos de una estación de tratamiento o algo así, ahora con pintadas y las puertas reventadas. A la playa de Portizuelo llega un pequeño arroyo, pero que ahora con las lluvias es bastante ancho y profundo, el arroyo Magdaleno. Quedan los restos de un molino, así que este arroyo debe de llevar caudal suficiente todo el año para moler.

Arroyo Magdaleno y restos de un molino
El arroyo hay que cruzarlo pisando una puerta de madera y unas piedras, aunque el agua pasa por encima de la bota. Cuando hagan este tramo de senda espero que pongan algún tipo de puente de madera aquí. 

Playa de Portizuelo
La playa de Portizuelo es de cantos rodados, y ahora tiene poca zona seca. Aunque lo característico de la misma, son unas peñas con dos agujeros, y otro monolito delante. Justo la foto en blanco y negro que abre esta entrada. Las rocas son bastante fotografiadas al atardecer en verano, donde tienen colores anaranjados, y juegan con largos tiempos de exposición para suavizar el agua.
Desde la playa toca un tramo de subida, pasando al lado de una hotel-casa rural, hasta llegar otra vez a la rasa costera, donde hay que abandonar la pista asfaltada por la que se sube y tomar un camino de tractor con hierba y tierra. El camino pasa por detrás de unos cipreses, y se acerca de nuevo a la costa.

Las fotogénicas peñas de la playa de Portizuelo
Se sigue por la costa por entre los prados, aunque se puede uno asomar a los acantilados que hay en el borde de los prados. Lo único es tener cuidado con el pastor eléctrico que cierra los prados con vacas. Aquí hay que ir rodeando, y al final alcanzar un sendero que pasa muy cerca de la estación de Feve de Barcia.

La playa Carretón
Desde este estrecho sendero se baja hacia la zona del Chao, parece que está bastante limpio de folechos, pero si no quitan algunos toxos el camino amenaza con cerrarse. En los mapas que hay en los barrios de esta zona de Barcia marca por aquí rutas, así que igual los limpian.

Bajando hacia la zona del Chao al fondo izquierda debería haber otro sendero entre los folechos
La zona del Chao es también un accidente bastante especial Hay una roca que ha generado una piscina natural, protegiendo una zona de pizarras de la acción del mar. Hoy también rompen fuerte las olas aquí, así que mejor no acercarse mucho.

El Chao
En el track que traía, el de Trotones, aquí habían bajado por la ladera contraria, tras cruzar de nuevo un pequeño arroyo. Yo estuve mirando un cacho, pero me pareció que el sendero está perdido, tienen que desbrozar bastante. Después en el mapa de Barcia si que marcan sendero por la ladera, pero yo no lo ví claro, así que dí la vuelta hasta la estación de Feve de Barcia.

Vistas hacia el Oeste desde el Chao con la mar picada
Estación de Feve de Barcia


Cerca de la estación, el sendero enlaza ya con una carretera asfaltada que se introduce en Barcia, en el barrio de la Soledad, pero sólo las primeras casas. Donde ya coger otra calle que después se convierte en camino que vuelve hacia la costa, en la zona de las Maravillas Punta Rubión.

Casa típica del occidente con piedra pizarrosa
Es una zona de prados y toca de nuevo ir bordeándolos donde se acaba el camino por el que se llega, un camino de tractor muy embarrado por las roderas, pero con hierba en la zona central. En los prados hay que tener cuidado con el pastor eléctrico. Se bordea la península bastante pegado al acantilado, y después ya por una zona de bosque de pinos, por un claro sendero.

Zona de la playa de los Molinos y al fondo Cabo Busto desde los Pinares
Del sendero por el pinar sale un desvío hacia la izquierda que baja hacia la playa de los Molinos, el track de trotones venía por la playa. Pero coincide pleamar, así que no se puede atajar por la playa, así que bajo un tramo para sacar la foto de la playa y doy la vuelta. Después he visto que en un mapa en Leiján marcan otro sendero que no baja a la playa y ataja un cacho, pero no llegué a vislumbrarlo y no sé si existe.

Playa de los molinos en pleamar
Toca volver a subir un cacho, y continuar por el sendero hacia el barrio de Leijan de Barcia. Se entra al pueblo por una ancha calle repleta de botes de cerveza vacío (más de 30), aquí por lo visto no reciclan, los tiran en las cunetas. En la plazoleta de Leijan me fijo en el mapa de la parroquia con varias rutas, cada una de un color con caminos por la zona del Chao, y de la reciente playa de los molinos, pero que yo no llegué a distinguir.

Lavadero de las Reguerinas
Salgo de Leiján por una carretera asfaltada, que después pasa a ser ya una pista normal. La pista acaba en un prao grande, que en verano igual está a maiz por los restos. Sigo las rodadas de lo que debía de ser la continuación del camino por el borde del prado, y se inicia una zona de bosque de eucaliptos, castaños y pinos. El camino se vuelve a convertir en pista, y pasa por encima de la vía del FEVE antes de iniciar la bajada hacia la zona de los molinos.

Los molinos
La bajada por la pista a los molinos es cómoda por el bosque, lo único es que se ha caído un pino enorme y corta dos veces la pista al quedar atravesado en una horquilla. Por cierto hay también una barrera de cierre. Igual la zona de abajo es privada.

Primero de los molinos
Hay unos cuatro molinos, el primero bastante conservado con el canal del agua, pero en la zona donde debería de estar el rodete esta vacía. El prado y la zona muy chulos. El siguiente molino tiene el techo caído, y tiene pinta de haber sido también vivienda.

Segundo de los molinos
Tras pasar el segundo molino hay que seguir por un sendero por el bosque y cruzar el arroyo que alimenta a estos molinos. En invierno como hoy lleva bastante caudal, así que toca mojar las botas. Hay una zona de paso con piedras que quedan por debajo del nivel del agua, por esto digo que toca mojarse un poco.

Los otros dos molinos
Tras cruzar al otro lado, por una zona de praderas abandonadas se llega hasta los otros dos molinos. La playa está al otro lado pero hay que volver a cruzar el arroyo, y aquí con lo crecido que iba no había paso sin mojarse totalmente o descalzarse, así que no seguí.

Parroquia de Caroyas
En la zona de prados de los dos molinos arranca una pista que sube hacia la zona de Caroyas, no tiene pérdida. En cuanto se avista el pueblo aparecen más pistas que vuelven hacia la costa, por las que hay que ir. Tiro por la pista hasta llegar al final, y después ya bordeando las fincas cerca de los matos y el acantilado, para tener vistas de lo recorrido y lo que queda.

Tramo recorrido el bosquete de pinos de la anterior peninsula
El Cabo Busto
Siguiendo por el borde de los praos/maizales en verano, se enlaza ya con un tramo señalizado como PR, tiene grandes losas de pizarra con las marcas amarillas y blancas. El sendero va pegado a los acantilados, y dando vista ya hacia la playa de Cuevas.
Playa de Cuevas y el Viaducto de Canero

Playa de Cuevas



La senda tiene dos bajadas a la playa, pero la primera no es adecuada en pleamar, porque sales al mar, así que mejor seguir un poco más y entrar a la playa por la parte de atrás. Es una playa de arena, pero que tiene una duna grande cubierta de cantos rodados, y bueno en esta época también los restos de madera arrastrados por el río Esva y traídos por la mar.

Playa de Cuevas
Paro a comer en la playa sentado en uno de los troncos arrastrados, y aprovechando el calor del Sol que por fin ha salido antes de continuar. 

La senda por debajo del viaducto de Canero
La ruta continua por el borde del río Esva, siguiendo un sendero señalizado, una zona tranquila aunque muy húmeda y sombría.

Reflejos en el agua
La senda llega hasta un hotel justo en la carretera Nacional 634. Aquí la señalización es un poco confusa, porque indica hacia la izquierda sin subir hasta la nacional, pero hay una flecha amarilla que si que indica hacia la carretera. Yo fui por la carretera nacional un tramo recto de 500 metros hasta alcanzar el puente por el que salvar el Esva. Desde la carretera se veían las losas de pizarra del PR plantadas en la mitad del prado, así que en teoría debe de haber paso, después más adelante aparece ya un sendero, y al lado del puente el sendero se une a la nacional Lo único es que el prado estaba bastante encharcado, varios dedos de profundidad de agua.

Casa tradicional y detrás la Antigua Central Lechera
Tras cruzar el puente se toma el primer camino hacia la izquierda, por delante de unas casas, y que va hacia las instalaciones de una antigua Central Lechera. Ahora están abandonadas, y las usan una asociación de Airsoft. Básicamente lo usan para simular lo que sale en las películas y series policíacas, con pistolas de aire comprimido que disparan bolitas de plástico. El edificio abandonado desde fuera impresiona, y debe de dar para varias emboscadas.

Cruzando por debajo de la autopista
La pista continúa subiendo para pasar por debajo de la autopista y subir hacia la zona de Busto. De nuevo debería estar señalizado, y tienen monolitos, pero justo en los cruces donde se necesita no hay. Los ponen siempre en zonas rectas, sin cruces, no se quién es el que señaliza, pero hay un cruce con dos pistas iguales y no sabes cual tomar, y al cabo de 100 metros encuentras una marca de señalización. Así que en caso de duda, tirar por la pista de la derecha y que sube más.

Entrando en Busto
La pista entra en Busto por una zona donde hay varias casas rurales, con cuidado y buscando la señalización se va avanzando, bastante pegado a la costa siempre. Hay mucho eucalipto así que la mar se intuye y se oye. Aunque de vez en cuando aparecen miradores hacia la playa de Cuevas y la costa.

El Mirador
La playa desde el Mirador
En el mirador vuelve a fallar la señalización, porque hay camino de bajada a la playa, hay camino que sigue de frente, otro que da la vuelta... Tirando de track te orientas, pero deberían de cuidar un poco más los cruces, quizás sea que les arrancan los postes, pero unas marcas de pintura no vendrían mal para los turistas accidentales.

La playa
Pequeña cuadra-pajar-tendejón
Hay una zona de prados que creo que no iba por el camino, pero después vuelven a aparecer las losas de pizarra. Eso si, estos prados todos encharcados, con mucho barro y el camino con grandes roderas de los tractores un poco complicados.

Zona de pinos
En la ruta señalizada hay una bajada hasta un arroyo que se salva por un puente de madera, para volver a subir hasta la rasa, donde se llega casi hasta un cruce con la carretera que lleva al faro, para volver a retomar la zona de la costa. También marca un desvío para bajar a una pequeña playa.
 Un poco más adelante hay un área recreativa con aparcamiento y algunas mesas, al lado de un mirador de la costa hacia el Oeste. Se distingue Luarca y la zona de Barayo, y según un señor que había, en días buenos se ve hasta Estaca de Bares, hoy se intuía una sombra.

La costa

Desde el mirador
Roca con ventanas, unas de ellas parecen del prerrománico
Desde el área recreativa se llega hasta el faro de Cabo Busto, y la senda lo rodea, permitiendo llegar hasta un promontorio donde hay unos prismáticos de pago.  Las vistas son buenas, porque este cabo sobresale bastante de la costa.

Faro de Cabo Busto
Acantilados y mirador detrás del Faro de Cabo Busto
Vistas hacia Cabo Vidio ya en el concejo de Cudillero
Tras rodear el faro, sigo un tramo corto por la senda costera hasta tener vistas hacia la zona de Cabo Vidio, en otro pequeño mirador. Desde ahí rodeo por un prado para llegar hasta la carretera del Faro y tirar hacia el pueblo de Busto, buscando la pastelería. Es un tramo de carretera asfaltada, así que se avanza con rapidez. Después en el pueblo tome un camino embarrado, pero no merece la pena, mejor seguir por las calles asfaltadas.

Capilla de San Bartolo
El desvío hacia la Pastelería está señalizado, es una casa blanca pintada con rayas azules y rojas. Los pasteles están muy buenos, esta vez sólo cogí dos para comer allí. Pena no tengan cafetería para acompañarlos, porque hoy está algo fresco y apetece una bebida caliente. El bar ya lo pasé hace un rato y no pensaba dar la vuelta.

Pastelería de Cabo Busto
Desde el pueblo hay dos opciones para llegar hasta la estación de tren, yo escogí la de las rotondas, pero hay otra un poco más directa, en el mapa se aprecia la otra opción. Por el camino de las rotondas se pasa por una zona de invernaderos dedicados a flores y árboles de flor. De hecho hay varias fincas grandes dedicadas a Magnolios, o algún otro arbusto con flores grandes, cuando crezcan van a tener miles de árboles. El resto ya va siendo tomado por chalets, quedando pocas casas tradicionales.

Casa Tradicional en Busto
La excursión otra vez algo larga, al superar los 25 km, y las 7 horas de caminata, incluyendo todas las paradas para sacar fotos. Se puede acortar en bajamar algún tramo, o si desbrozan algún camino más en Barcia.