domingo, 25 de junio de 2017

Senda Costera: Villahormes-Belmonte


Nuevo tramo de senda costera con el que acabamos el concejo de Llanes, en este caso entre Villahormes y Guadamía, aunque la estación de Feve esta en el pueblo de Belmonte. En este caso el tramo entre los bufones en Guadamía y Cuevas del mar ya lo habíamos hecho, recorriendo una PR, pero ahora es posible que sea imposible. De hecho, intentamos ir por los acantilados y los toxos y los folechos han cerrado los caminos tradicionales, así que el PR no está transitable, de esta forma la senda costera pierde gran interés, como es recorrer toda esta zona de acantilados, con cuevas, grietas, islotes.... Deberían de meter ganao o limpiar los senderos tradicionales para poder transitar por ello. Igual los han dejado así para evitar que se meta la gente y en los bloques de caliza se tuerza un tobillo, o se corte, pero es una pena porque estos acantilados impresionan bastante. Pondré alguna foto de la anterior vez que habíamos pasado por aquí hace ya varios años.
La senda costera esta bien señalizada, aunque en los pueblos se pierde un poco, sigue siendo de grava blanca, y a tramos carretera, así que es cómoda de caminar, aunque no va mucho por la costa. El tren en este caso son solo dos estaciones, pero al final siguen siendo 20 km de ruta.

Sector 1: Villahormes-Playa de Cuevas


Empezamos con la descripción del primer sector, entre Villahormes y Cuevas del Mar.

Mapa del recorrido

En Villahormes, donde habíamos estado en la etapa anterior, tomamos la carretera nacional hacia la izquierda (Ribadesella), y después el  primer desvío hacia la derecha, pasando por debajo de la autopista, y a continuación un tramo de carretera pasando al lado del palacio de la Espriella, Ermita de Santa Rita y Ermita de Santa Eulalia. Tramo común con la etapa anterior. Desde aquí nos vamos directos hacia la playa de la Huelga.
Ermitas de Santa Rita y Santa Eulalia
La playa de la Huelga estaba en bajamar, así que había muchas algas en la zona de desembocadura del arroyo de San Cecilio que desemboca en esta playa. Desde arriba en la etapa anterior se veía una playa más grande y limpia, que esta detrás del montículo que se ve en la foto, es una playa bastante alargada.

Playa de la Huelga

Desde la playa arranca la senda costera pasando al lado de un antiguo molino, y por un puente de madera. Aquí el camino esta señalizado.

Los restos del monlino y la pasarela de madera
El puente sobre el arroyo San Cecilio y el molino detrás

La senda costera sigue ahora por un tramo alejada de la costa, pero el día anterior habíamos visto unos restos encima de un promontorio detrás de la playa de la Huelga, así que tomamos un desvío de la senda por un camino que sale hacia la izquierda. En poco tiempo estamos viendo ya los acantilados de la costa, y la islote desfuracada, o Castro de las Gaviotas, aunque la luz no es buena para las fotografías, como mucho para blanco y negro, y parece unido a tierra, cuando está separado.

El islote desfuracao o castro de las gaviotas
Tras recordar el paso por este tramo de costa, continuamos hacia los restos a modo de cuatro columnas y que desde lejos parecía Stonehedge, nos encontramos con un muro que cierra una antigua cetarea. Estas cetareas debían de ser un buen negocio, pero supongo que la ley de costas se las haya cargado. Impresiona bastante el muro que tenían construido, y dentro tenían más edificaciones.

La Cetarea y encima Sonehedge
Detalles de la Cetarea
Desde esta peninsula se ve toda la costa hasta la Punta de San Antonio con zonas de acantilados y a los pies de los mismos las rocas desgajadas. Zona bastante impresionante.

Zona de acantilados
Retornamos a la senda costera e iniciamos un tramo largo alejado de la costa, pese a tomar varios desvios a ve si lograbamos ir más cerca de los acantilados, pero no hay senderos de ningún tipo los caminos acaban en prados o fincas cerradas, o los caminos se cierran con matos.

Parroquia de Hontoria y las Nubes cubriendo la Sierra de Cueva Negra y el Benzúa
De esta forma la senda costera va por el interior, entrando en la parroquia de Hontoria, y pasando cerca de la Iglesia de San Miguel.

Iglesia de San Miguel en Hontoria
Seguimos por la senda, desde Hontoria por el interior y pasamos por zonas de chalets de todos tipos, atravesando la zona de Ovio y el barrio de los Picones, para llegar a la punta de San Antonio.

Zona de los Picones
En esta zona de Ovio igual faltan algunos carteles de la ruta, porque va por la carretera y lo único que hay es una raya amarilla en el asfalto que reserva una zona para los peatones, aunque siempre hay gente para preguntar en caso de duda.

La Capilla y la Punta San Antonio
Gochos asturceltas
Para ir a la punta de San Antonio y la capilla hay que abandonar la senda costera, junto a una granja donde tienen gochos asturceltas al aire libre y al lado del camino. Se les ve felices jugando con el barro y rascandose con los tocones de leña.

Tramo de costa hacia el Oriente desde la Punta San Antonio
En el camino hacia la Ermita, abandonamos el camino principal para coger un sendero que bordea la peninsula, y justo debajo aparece una playa cuadrada, increible como la ha excavado el mar, y en el fondo de la playa una cueva. Esta playa no tiene acceso visible, parece que solo nadando se llega. También se ve toda la costa con los acantilados alineados, y todas las cuevas y agujeros que ha ido erosionando la mar. Una pena que no haya sendero bordeando los acantilados (que lo habrá de pescadores, pero no señalizado).
Ermita de San Antonio
La ermita es pequeña y parece que está vacía completamente, deben de venir a prepararla para la fiesta, y después la vuelven a vaciar. Hay una serie de pinos rodeandola, y un cartel que indica las películas en las que ha aparecido.

Seguimos por toda la loma hasta llegar encima de la Playa de Cuevas del Mar, aunque como no vimos una bajada adecuada, dimos la vuelta y bajamos por una zona de prados hacia la playa.

Playa de Cuevas del Mar
Aquí acaba el primer sector de la ruta.


Sector 2: Playa de Cuevas-Belmonte


Recorrido realizado
En la playa de Cuevas aprovechamos para parar a comer el bocadillo, aunque en verano hay chiringuito donde comprar lo que haga falta, la otra vez que habíamos pasado era Diciembre y no había nada, estaba la playa vacía.

Playa de Cuevas del Mar
  En la playa hay un montón de cuevas en todas las rocas que rodean la playa, y también hay una zona para hacer escalada, donde había un par de parejas practicando.

Playa de Cuevas del Mar

La ruta desde esta playa va un tramo por carretera, está medio señalizado, hay de nuevo una línea en la carretera de color amarillo que intenta separar los vehículos de los paseantes. Al poco de tomar la carretera hay que tomar otra carretera que va hacia la derecha, en dirección a una cetarea y granja de pulpos. Antes de llegar ya aparece el camino de grijo blanco.


Puente de madera en la senda
El camino va bordeando un prado con cerramiento de pradera, y mediante un puente de madera se salva un arroyo seco, para entrar en una zona de bosque, y un tramo de subida. No hay perdida porque está señalizado. El camino se acerca al pueblo de Villanueva, pero no entra en el pueblo, aunque si pasa por una zona de chalets.


La estrecha playa de Villanueva
 Tras pasar cerca del pueblo de Villanueva, la senda se acerca a la estrecha playa del pueblo, debe de tener unos 5 metros de ancho, y una longitud de 50 metros. La erosión ha hecho una cala privada. Desde esta cala retornamos a la senda costera, y un poco más adelante cruzamos hasta los acantilados.  

Yendo hacia los acantilados al fondo la Punta San Antonio
 Para ir hacia los acantilados vamos rodeando los cierres de fincas, y buscando los pasos entre la caliza y los toxos. Hay algún sendero así que se pasa bastante bien, este tramo no tenía problemas, aunque también está más cerrado que cuando habíamos estado en Diciembre de 2012.

Islote Horcado de Cuevas

Los cantiles de esta zona impresionan y bastante, estan todos agujereados por debajo, el agua embate con fuerza y va socavando las paredes, y donde es más blando hace cuevas.

Zona de Espines con los peñascos completamente rajados
Desde la zona de Espines queríamos ir por el camino del mismo nombre para seguir por la costa, pero el camino está desaparecido. En el mapa está, en 2012 estaba, pero ahora la maleza lo ha cerrado, al principio los toxos y folechos llegan hasta la cintura, pero después ya llegan por encima de la cabeza, y al final hay un muro de vegetación infranqueable, además están llenos de garrapatas. Yo acabé quitando dos en el coche y otras tres en casa, y como ibamos en pantalón corto con las piernas acribilladas y sangrando. Es una pena no poder seguir, porque estos acantilados merecen una ruta.

Así que tuvimos que deshacer el camino y volver hasta la senda costera, que va hacia el barrio de Garaña, donde hay una Ermita, un área recreativa y un palacete.

Ermita en Garaña
 En Garaña el camino sigue tierra adentro, cada vez más lejos de la costa, y pasa por los restos de una casa donde han hecho una pintada, tipo Idolo de Peña Tú.

Extraña pintada en una casa

Parque-Área recreativa con Patos
 A la salida de Garaña camino de Llamés, se pasa por otra área recreativa con un lago y una colonia de patos y cisnes. En Llames la senda va por la carretera y es un tramo muy feo, cuando podían haber indicado un sendero que fuese por los acantilados. Nosotros no intentamos buscarlo después de habernos metido en la zona de Espinas.

Camino de los Bufones de Pría
 En Llames vamos hasta ver si los bufones están activos o no, y a la playa de Guadamía. Los bufones estaban inactivos, así que no seguimos hasta los acantilados, y aprovechamos para meter las patas en remojo en la playa-piscina de Guadamía. Estaba en pleamar y no había apenas arena seca.

La playa de Guadamía
 Tras darnos un pequeño baño, retornamos atravesando Llames por la carretera y vamos hasta la estación de Belmonte donde habíamos dejado el coche.

El tren cruzando un paso a nivel sin barrera en Belmonte

Un nuevo tramo de senda costera completado, y otra vez que podía ser mucho más costera que esta vez. Debajo los datos recogidos por el GPS.



Lo que la Senda Costera No Enseña

En Diciembre 2012 habíamos hecho la PR de los bufones de Pría, y si que habíamos ido por todos los acantilados, además había mala mar, con lo que los bufones estaban a tope.

Uno de los bufones de Pría 


La Costa y al fondo el Sueve


Otro de los bufones calentando


Uno de los bufones colapsados


Otro de los bufones
 
Otra estrecha cala entre la playa de Villanueva y la de Cuevas del Mar


Los bufones en funcionamiento en Guadamía

Animación de Google con los bufones en 2012

sábado, 24 de junio de 2017

Pico Susarón [León]

Ruta de montaña por la zona de Puebla de Lillo en León, ascendiendo al Pico Susarón.  El tiempo previsto para Asturias era de nieblas y nubes todo el día, así que la única opción para hacer subir una montaña y librarse de la oscuridad es cruzar la cordillera, y cruzando por San Isidro una de los opciones es subir al Pico Susarón. La ruta seguida aparece en el Libro "Las mejores excursiones por las Montañas de León volumen I", de Armando Represa, y no es una ruta fácil, tiene tramos complicados. La subida es directa y sin descanso, con una gran inclinación y próxima a una arista, de vez en cuando hay que usar las manos y no hay ningún tipo de sendero, de vez en cuando aparece algún jito, pero sin continuidad. Así que esta subida no es para todo el mundo. Después también hay un tramo entre la majada Barbadillo y la pista que está completamente cerrado el sendero que había, puede ser la primavera, pero no tiene pinta de que sea una zona muy transitada, así que hay que atravesar bastante maleza.  Por el recorrido realizado no hay ninguna fuente, y aquí calienta bastante así que hay que llevar bastante agua, en otro valle paralelo si que hay una fuente según he visto en otras fotografías, aunque en el mapa no aparece ninguna fuente por la zona.

El Susarón desde el Embalse del Porma reflejandose en él en 2009

Mapa del recorrido realizado
La ruta comienza al lado de la carretera LE-331, apróximadamente en el kilómetro 24, entonces para aparcar hay varias opciones, dejarlo en la pista que lleva a Camposolillo, dejarlo enfrente de la entrada a la pista o dejarlo en un tramo antiguo de la carretera donde hay un silo de sal para mantenimiento, en la zona del puente de San Tirso. Cualquiera de las opciones es buena, en Camposolillo lo único que el coche no pegue en suelo al pasar el paso canadiense, pero pasar, pasan coches. En cualquiera de los casos hay que ir por carretera un cacho y no tiene arcén, el punto de inicio de la ruta está en la curva próxima al silo de sal de los de mantenimiento de la carretera. 

Inicio de la ruta
El inicio es un tenue sendero con algún jito, y que parece morir en una alambrada, pero no, va hacia la derecha y sigue subiendo, la alambrada desaparece y no hace falta saltarla ni nada. Eso sí la subida no tiene ningún descanso, este primer tramo es el fácil, y por el que hay algo de sendero.

Tramo de subida
El tramo inicial va por un valle entre dos resaltes rocosos, en los que en la parte de arriba hay una arboleda de pinos, hay que estar atentos para ir siguiendo más o menos los jitos. De todas formas, el sendero suele tener tendencia a ir hacia la izquierda para alcanzar la arista del Susarón.

Paredes del Susarón donde se practica escalada en libre

En un momento el sendero llega hasta la arista, al principio sin grandes caídas, pero después ya remonta y empiezan a ser bastante importantes. En esta zona, según marca un cartel en la carretera al lado del Silo de Sal, hay unas vías de escalada en libre, por eso quizá el sendero hasta aquí sea más marcado. Después de esta zona ya no se ve sendero, sólo jitos de vez en cuando.


Panorámicas hacia atrás durante la subida
Desde la arista ya se empieza a ver la zona del embalse y Peña Armada, y conforme se va subiendo van aumentando las vistas. Cómo no se ve sendero, en un momento dado me alejo de la arista, por lo que me parecía un sendero, pero después tengo que subir un poco más de frente para volver a la arista, que es la zona más transitada, y por lo visto más cómoda para progresar.

El embalse del Porma y Peña Armada
Otro tramo más de arista con otro resalte
Vistas hacia el Norte con Puebla de Lillo y la carretera del puerto
La subida no afloja y no deja descanso, de vez en cuando hay que ayudarse de las manos para subir con más seguridad, aunque la caliza tiene mucho agarre.

El embalse del Porma
Tras remontar hasta la cota 1679 se llega a un picacho en la cresta, un mirador de la zona y de lo que queda por recorrer. Aquí llegué un poco pasado porque no iba por la arista y tuve que dar la vuelta, pero detrás de mí venían otros dos montañeros que sí llegaron por la arista.

La arista desde la cota 1679
En la foto esférica se ve una panorámica de todo el entorno, una zona espectacular con el embalse del Porma y las montañas del entorno, todas desconocidas para mí.



Desde esta cota 1679 todavía quedan 200 metros que remontar, y un buen tramo de cresta, además de dos resaltes bastante grandes donde hay que usar de nuevo las manos para tener seguridad.

Lo que queda hasta la cumbre
En uno de los puntos de la cresta hay que iniciar un descenso, para remontar la siguiente ladera por la parte trasera derecha. En la roca hay una cueva bastante grande. Detrás de este resalte todavía queda bajar otra vez, para volver a subir al siguiente y volver a bajar para ya realizar el ataque a cumbre.

Resaltes en la cresta
Última subida por esa canal hasta la cumbre
Tras pasar varios resaltes, que se pasan bastante bien yendo por la cresta, queda una última bajada para el ataque a cumbre. Yo subi por una canal que en la foto parece bastante vertical, pero que en vivo no lo es tanto y se sube con facilidad, aunque también se puede ir por detrás subiendo.

La cumbre con el buzón metálico sin nombre detrás las nieblas superando la cordillera

En la cumbre la iluminación no era demasiado buena para las fotografías, demasiadas nubes pasando, y parecía que las nieblas atrapadas en la cordillera se iban a desbordar y pronto cubrir la zona, así que no se podía parar demasiado. Después el día se mantuvo claro y soleado, deshaciendo las nubes.



Algunas fotos panorámicas desde la cumbre:

La zona de Puebla de Lillo


Hacia el Este

Hacia el Sur-Oeste


Hacia el Norte
Hacia el Sur

La Cresta con la cota 1679 al fondo por la que hay que ir subiendo con los distintos resaltes

Para la bajada, busco la más sencilla que es la que se emplea en la subida desde Puebla de Lillo, también es por una cresta pedregosa, pero no tiene nada que ver, hay un sendero y aunque pendiente muy cómoda para subir y bajar. Se baja por ella hasta estar cerca de un sendero que cruza el valle hacia la izquierda. Como el sendero sube un poco, para evitar bajar y subir cruzo un tramo en horizontal fuera de caminos por las praderas y pedreras.


La arista de bajada hacia Puebla de Lillo

El Susarón desde la Collada
El sendero llega hasta una collada de pradera con una valla de cierre y delimitación de pastos. Desde aquí se podría seguir la dirección que trae el sendero y bajar por ese valle que es el que tiene la fuente según he visto en fotografías.

El valle en el que está la fuente
Pero la ruta del libro se dirigía hacia las majadas de Barbadillo, y para ello había que coger el siguiente valle, remontando desde la collada por una especie de cortafuegos sin limpiar. Hay que atravesar una zona de escobas para alcanzar el cortafuegos, pero se pasa bien, y tras esa subida a otro collado, ya se ve la bajada por el valle hacia Barbadillo.

Valle de bajada a Barbadillo en el fondo del mismo
Zona del Barbadillo

Desde la collada, antes de bajar se ve en la cima de una montaña cercana una de las casetas que tienen para vigilar los incendios por la zona. En la imagen superior se ve la susodicha caseta, que parece de los vigilantes de la playa. Durante la bajada había un solitario rebeco, que salio corriendo en cuanto me sintió.




De la majada no queda nada, apenas unos restos de muros nada más, el valle en sí es bonito porque esta cerrado, a modo de circo glaciar, cómo se puede ver en la foto esférica de arriba.Y desde los restos de la majada se inicia otro tramo bastante complicado de la ruta. Por aquí no debe de pasar mucha gente, unido a que la primavera ha hecho crecer toda la vegetación, y que aquí no deben de subir al ganado, pues el sendero apenas es visible. Los restos de lo que parece el sendero van por el fondo de un valle pegados a un regato, que a tramos se sume y desaparece para aparecer y llevar algo de agua más adelante.

El valle del arroyo Barbadillo
Son apenas 300 metros, pero que se hacen largos al no encontrar camino abierto, y tener que tener cuidado en cada paso porque no se ve donde pisas. Al final del valle, hay una hoz, con una zona de roca caliza que forma una poza, donde debajo aparece de nuevo el arroyo. En época de lluvias debe de haber una cascada, que en el estío desaparece al ir el agua de forma subterranea.

La cascada seca
Tras pasar la cascada seca por la derecha de la misma, y atravesar unas praderas tomadas por escoba por fin aparece la pista.

La pista y al fondo la peña Utrero
Por la pista ya se avanza con más facilidad, por el camino encontré una zona en la que habia cientos de mariposas revoloteando y posadas en el camino, era una zona húmeda y estaban bebiendo. Un espectáculo extraño ver tantas mariposas juntas, unas pequeñas azules y otras naranjas.

Zona de mariposas 15 en la imagen
Rodeando la zona del embalse, que está muy muy seco, y mirando algo por encima del camino, descubro otro grupo de rebecos, en este caso eran cuatro, dos más arriba y dos más abajo.

Grupo de Rebecos
Peña Armada y el seco embalse
La pista enlaza con la PR.LE.15, que hice en 2009 en bicicleta, entre Camposolillo y Rucayo, rodeando en parte el embalse del Porma. Hoy hubiese agradecido la bicicleta para hacer con rapidez lo que resta de camino y evitar el calor, pero hay que seguir andando.

Vista del Susarón y la cresta recorrida desde el camino
Tras pasar una valla que cierra la pista, en uno de los recodos de la misma se llega a una zona con cuadras y vacas. Son de la ganadería montañas del Esla, y en este caso había varios toros-bueyes de raza parda alpina. Supongo que sean bueyes algunos porque sino habría muchas peleas con tanto macho suelto.

Bueyes de montañas del Esla
En esta zona paso con cuidado sin molestar a los toros-bueyes no se vayan a enfadar. El camino aquí cruza un arroyo y está bastante embarrado.

Otra vista de la arista completa recorrida del Susarón
Siguiendo la pista con montañas desconocidas al fondo (Corral de los diablos en el extremo izquierdo)


La pista llega hasta el pueblo abandonado de Camposolillo, que fue expropiado y abandonado con la construcción de la presa del Porma, pero al final no llegó a inundarse completamente, así que se quedaron sin tierras de labor. Hay algunas casas que parece que intentaron arreglarlas, con cocinas modernas y azulejos también modernos, pero ahora está todo destrozado. Es una pena, porque está al lado de Puebla de Lillo y podrían rehabilitarlo para hotel, apartamentos o lo que fuese, no creo que el agua del pantano llegue hasta estas cotas nunca.
Restos de Camposolillo
Tras atravesar los restos del pueblo, se pasa por las construcciones de las cuadras de montañas del Esla, y por fin alcanzo donde está aparcado el coche. Una ruta bastante dura, aunque no hiciese un calor tan fuerte como el de la semana pasada. Debajo los datos de la misma, en este caso no hubo parada grande para comer, picar algo de vez en cuando y beber.