domingo, 29 de enero de 2017

Senda Costera: Cabo Vidio-Arenal de San Pedro

Nuevo Tramo  de la Senda Costera, esta vez entre el Cabo Vidio y el Arenal de San Pedro. La etapa tendría que haber sido entre la playa de Oleiros en Salamir, y el Cabo Vidio, pero la previsión meteorológica (que se cumplió), daba lluvia hasta las 11 de la mañana y después por la tarde alrededor de las 5 otra vez, así que la ventana para caminar no dió para más. 
Empezamos al lado del Faro de Vidio, y como estabamos en Marea Baja intentamos encontrar la Iglesiona que está debajo del Cabo, pero no sabía como era la entrada, que por lo visto es una grieta estrecha, así que al final no la encontramos. Lo que si vimos fue una cueva-cetarea, también bastante impresionante en Puerto-Chico.
Esta etapa de la senda costera esta bastante bien, no hay porqué ir por la carretera todo el tiempo, sino que han habilitado algunas sendas, e incluso se puede ir por el borde de los prados, pegados a la costa y a los acantilados, según marca en un cartel en medio de Oviñana, así que no es como otros tramos más de carretera, que hemos hecho recientemente.

Mapa del recorrido
Dejamos el coche en el aparcamiento del Cabo Vidio, al lado del faro, y esperamos un poco a que dejase de orbayar. La previsión es que lloviese hasta cerca de las 11 de la mañana, y se estaba cumpliendo. Al principio rodeamos el faro, por un sendero que hay, permitiendo tener vistas a ambos sectores de costa, aunque el día estaba oscuro.
Faro de Cabo Vidio
Costa hacia Luarca

Costa hacia Cudillero

Islote Chouzano delante de Cabo Vidio, el sendero que rodea el Faro va al borde de este acantilado
El sendero que rodea el faro pasa al lado de un acantilado bastante grande, y el sendero es estrecho así que impone cierto respeto. Lor primero que hicimos fue bajar  por un sendero que parte de la puerta del faro hacia la cueva que está debajo del faro, y que llaman la Iglesiona. El primer tramo es bastante vertical y con piedra suelta, así que para bajar con mucho cuidado y asegurando cada paso, pero no tiene dificultad. El problema es cuando se acaba el sendero que se llega a una llambría de pizarra, muy resbalosa, y más si está húmeda como este día. Esta llambría está semi-escalonada para bajar hasta la siguiente plataforma plana, y han puesto un par de cuerdas para ayudar a bajar, con la humedad resbala, y además los escalones están orientados hacia afuera con lo que dan más miedo. Hay unas jornadas que organizan en un bar, y bajan con escalera este tramo, quizás sea lo mejor.

Bajando hacia la Iglesiona
La zona de las llambrías de pizarra y las cuerdas para bajar
En la imagen superior se ve este tramo complicado con las cuerdas, es complicado por lo resbaloso de las piedras húmedas y con algas, y la cuerda da algo de confianza, pero son como dos metros de caída y puede ser suficiente. Aquí esperaba que apareciese una cueva grande, pero la única que ví fue una a la derecha de la cuerda, mirando hacia el faro. Pero estaba con agua, y se veía el fondo de la cueva, así que no era, y por lo visto es más hacia la izquerda de la cueda, y se entra por una grieta, que después se abre. Así que habrá que volver, con marea baja, y con las piedras secas. Si está húmedo mejor ni intentar el bajar.

La pequeña cueva a la derecha de la cuerda de bajada (se ve en la esquina)
Así que después de quedarse con las ganas de entrar en la cueva, volvemos a subir hasta la entrada del faro, y empezamos la ruta. Primero por carretera, aunque por lo que veríamos más tarde, sería mejor ir por los prados bordeándolos.

La costa hacia Luarca, con islotes en cada cabo
Seguimos caminando, y pasamos al lado del vértice geodésico, pintado de llamativos colores, y del barco pesquero que abre la entrada de este blog. Seguimos por la carretera, y tras atravesar un trozo del barrio de Riego de Abajo de Oviñana, tomamos por un camino que se mete hacia los prados. El camino está bastante embarrado, pero se puede pasar por los bordes hasta llegar al borde, sobre la zona de Puerto Chico, de la que sólo vemos el tejado de la Nave de la Cetarea.  

Encima de Puertochico detrás de los pinos
Siguiendo el borde de los prados llegamos hasta encima de la carretera que va de Oviñana hasta Puertochico, y encontramos un sendero para bajar hasta ella. Y ya por la carretera bajamos hasta la cetárea y la playa que hay delante.

La playa de Puertochico y la bruma del mar batiendo
La playa es de cantos rodados, y han construido como un dique con los cantos rodados para evitar que suba mucho el agua hacia la cetárea cuando hay temporales. O eso nos pareció. Es una playa pequeña.
La costa hacia Cudillero
Delante de la entrada a la cetarea hay un túnel que lleva hasta la Playa de Castrillón, y el puerto de Castrillón según el mapa. Una zona impresionante, por ser un anfiteatro casí redondo, como se ve en la foto esférica inferior.


En esta zona hay un muelle y una rampa para subir embarcaciones, y también quedan los restos de otra cetárea. La mar en algún temporal se ha cargado la entrada a la cetárea, y un trozo del espigón, así que como no les deben de dar permiso para repararla han debido de abandonarla. Según se entra en los restos, parece una cetárea normal, y un poco pequeña con multiples piscinas pequeñas. Los recicladores ya han pasado rebuscando todo el cable y metales que hay, así que está todo destrozado.

Entrada a la Cetárea
Pero al llegar al fondo, se entra en una zona de cuevas, bastante largas y con pasarelas, que es parte de la cetárea. Hoy no pudimos ver la iglesiona, pero si esta enorme cueva de la cetárea, una pena, porque la visita impresiona, ahora parece sacado de un videojuego tipo resident-evil, y te esperas algún zombie saliendo del agua.

Las plataformas de la cetárea en la cueva

´Bodegón de llaves fijas completamente oxidadas.

Para continuar la ruta, volvimos a atravesar el tunel de acceso a este puerto, y al lado del transformador de la nave de la cetárea, por unas escaleras de hormigón, accedemos a una pista forestal. Esta pista va hacia el barrio de Riego Arriba de Oviñana, aunque antes de llegar tomamos otra pista que se dirigía hacia la zona de prados. De nuevo vamos bordeando los prados, y pasamos por el acantilado sobre la playa de Castrillón (nombre según el mapa).


Playa y Puerto de Castrillón desde el acantilado
Seguimos hasta llegar a la zona de Punta Gavita, donde en teoría hay un castro, pero no estaba excavado, así que no se ve nada, sólo ocalitos. Así que seguimos bordeando por los prados, en uno de los claros vemos debajo la playa del Arenal de San Pedro, pero no vemos bajada, y el mapa pone las líneas de nivel muy juntas como para bajar. Asi que acabamos llegando hasta Riego de Arriba, donde al entrar y pasar un par de casas, encontramos un poste de color rojo en un sendero que va hacia la playa. Es una pena que no esté un poco mejor señalado, con algún cartel con nombres, y sólo en el centro de Oviñana aparezca el mapa con todas las rutas por colores de la zona. 

La playa del Arenal de San Pedro desde arriba
 Por el sendero señalizado bajamos hasta cerca del camping, y lo abandonamos para llegar a la carretera, y de ahí hasta la playa.
Camping de la Playa del Arenal de San Pedro

Playa del Arenal de San Pedro
La playa tiene mesas y fuentes donde poder comer tranquilamente, además ahora en invierno hay poca gente, así que están libres. Sólo surferos, y gente que viene a pasear el perro.
El puente de la Autovía al fondo
No había mucho más tiempo así que damos la vuelta a buscar el coche antes de que empiece a llover. Para ello atravesamos la playa, y buscamos las marcas rojas del sendero señalizado por el ayuntamiento de Cudillero.
Playa del Arenal de San Pedro

Las señales del sendero y la pista a seguir
 Por la pista y siguiendo las señales, llegamos otra vez a la zona encima del camping, pero en este caso no seguimos por el camino de por la mañana, sino que cogemos otra pista alternativa, que tenía la marca de las olas de la senda costera. Y por él volvemos a subir hasta la zona de prados, una zona por la que habíamos pasado, pero que nos pareció que no tenía salida. Seguimos hacia Riego de Arriba, para evitar tener que bajar a la zona de Puerto Chico, e ir más en llano.

Multifauna en una de las casas de Oviñana
 Llegamos así por las calles asfaltadas del pueblo hasta el centro de Oviñana, y la zona de la iglesia y la cofradía de pescadores. Allí encontramos un mapa explicando las distintas rutas por colores que han señalizado en la zona. Buena iniciativa, aunque en algún tramo las indicaciones se cruzan entre sí, y confunde un poco.
Iglesia de Oviñana
 Seguimos por carretera hasta el Cabo Vidio.
Palacete de tipo Indiano

Playa de Doria y al fondo el Cabo Vidio
Vistas desde el Cabo hacia Luarca en HDR

Buen tramo de senda costera, aunque habrá que volver para visitar la Iglesiona y completar el tramo entre la playa de Oleiros y el Arenal de San Pedro.

sábado, 28 de enero de 2017

Senda Costera: Playa de la Ñora-Playa del Arbeyal

Tramo de la senda costera en el concejo de Gijón, en este caso desde la playa de la Ñora a la playa del Arbeyal. Por la longitud del tramo y evitar dejar el coche en la playa, pues la ruta se alarga hasta el Alto del Infanzón donde acaba el autobus, la línea 25 y así no hace falta usar el coche. Este tramo de senda costera está bien señalizado y construido, y tiene zonas de acantilados y playas bastante buenas,  además no va por carretera (salvo por la variante del Infanzón).
Hay algunas fuentes durante el recorrido, y también bares, así que no hace falta una mochila muy grande. El recorrido puede hacerse más rápido, pero con fotos se alarga un poco más.

Mapa del recorrido realizado
Tras coger dos autobuses desde casa, el 24 y el 25, llego hasta el Alto del Infanzón, y para ir hasta el comienzo en la Ñora trato de evitar la carretera nacional que no tiene arcén, así que subo un cacho por la que va hacia Deva, y después cojo una pista de tierra hasta la rotonda del campo de Golf de la Llorea. Desde la rotonda ya hay que ir por la nacional hasta la entrada al Campo de Golf.

Entrada al Campo de Golf de la Llorea
En el campo de Golf, tomo la PR que baja a la Ñora.  Han estado arreglando algunos tramos, y ahora ya no hay charcos grandes, los han rellenado con piedra y arena, y han hecho canales para que no se acumule el agua. En bicicleta estos charcos siempre te dejaban clavado.

Uno a caballo por la senda de la Ñora
Llegando a la zona de abajo, donde el Arroyo, el sol empieza a producir bonitos reflejos. Esta ruta de la Ñora, por el bosque es muy entretenida y siempre ofrece algo distinto que ver.
Reflejos en el agua

Uno de los puentes del camino
Llegando a la playa, escogí el camino de la izquierda y está más encharcado que el de la derecha. Así que quizas mejor ir por el otro para no embarrarse, aunque se pasa fácilmente. El desvío esta en un puente de madera bastante ancho, casi para un coche.

La playa en bajamar, al fondo la colina del cuervo
Inicio del tramo de subida
Desde la playa, y tras atravesar el puente de madera, comienza el tramo de ascenso de la senda costera, es la mayor subida del día, y mejor tomarlo con paciencia para no cargar las piernas, porque son muchos escalones. Casi al final de la subida, hay un mirador sobre la playa con unos bancos, buen sitio para la primera parada y comer algo.
Mirador sobre la playa de la Ñora
Al acabar la subida ya comienza un tramo más o menos llano entre ocalitos, aunque ya se ven los acantilados de la costa, y al fondo la Colina del Cuervo por la que hay que pasar, y detrás el espigón del Musel, y más al fondo Luanco.
La colina del Cuervo y los acantilados

Playa de Estaño con el islote de la Tortuga en bajamar unido a la playa
Tras pasar por encima de la playa de Estaño la senda costera inicia un tramo de bajada hasta la carretera de acceso a la playa, y después hay que volver a subir hasta la siguiente meseta. En esta zona había una barandilla hecha con cables de alambre y traviesas, pues ahora han robado todo el cable que había, y había varios kilómetros, ya no queda nada. 

La barandilla sin cable al lado de la costa y de la senda
La siguiente playa que hay es la de Serin, que también tiene una bajada bastante resbalosa y pendiente. Todo esto es zona norte y se forma unos musgos muy resbalosos. Hoy se ven las playas por ser bajamar, sino apenas hay arena.

La playa de Serín
Tras pasar por encima de la playa de Serin se llega a la zona de la colina del cuervo, con un establecimiento hostelero nuevo, que yo creo que no cumple ley de costas, esta al lado del acantilado. Este Hostal tiene unas vistas inmejorables de toda la costa y de los acantilados y playas de la zona. El de la Ñora se puede identificar con facilidad, después estarían los de la playa España y Merón.
Los acantilados de la costa entre Gijón y Villaviciosa
En la colina del cuervo, la senda costera se pega a la playa y baja para entrar en el parque de la providencia por una zona bastante baja, desde la que habría que subir hasta el mirador, así que prefiero no perder altura, y voy hasta la capilla de la Providencia. Desde la Ermita se toma hasta el campo de futbol de la providencia y se llega al parque por la parte de arriba.

Capilla de la Providencia
Obra de arte Paisaje Germinador (o algo así creo que se llama), otro día por la tarde

Este parque es muy grande y tiene de todo, mesas, fuentes, bancos, obras de arte, bunquers...
Parque de la providencia desde el Mirador
En el mirador sopla bastante viento frío, así que mejor no parar mucho y buscar un sitio más resguardado.
El Mirador a modo de proa de barco
Tras salir del parque, la siguiente playa es la de Peñarrubia, que ahora vuelve a estar abierta, pero que suele tener problemas de argayos. En la foto se ven las redes que han puesto para tratar de minimizar los efectos. La playa es nudista, ahora en invierno sólo hay surfistas.
Playa de Peñarubia
Tras un tramo de bajada, hasta el restaurante sobre la playa de Peñarubia, empieza otro tramo de subida hasta una especie de área recreativa dedicada a Rubio Camín, y con los restos de un mamparo del castillo de Salas ha hecho una escultura. Este barco siempre es el culpable de los restos de carbón en la playa, incluso los que aparecen ahora un montón de años después de hundirse
El parque-area recreativa dedicado a Rubio Camín, y detrás el parque de la Providencia
Desde este parque se comienza un tramo de descenso hacia la zona del rinconin. Esta zona suele tener mucha gente paseando y corriendo, es una ruta del colesterol.
Bajando hacia la zona del Rinconin
Por el camino aparecen de nuevo varias escultura, como las de los cubos de mármol con platos. De los cuales ya faltan algunos, la gente por lo visto les coge cariño y los arrancan.

Escultura de los cubos de mármol
El siguiente elemento es el nudo de acero cromado, y un poco más adelante otra pieza de metal con un imán inmenso. De esa no pongo foto.

El nudo, la cadena, o algo así debe llamarse
Siguiendo la senda se llega hasta la Lloca del Rinconin, o la madre del emigrante, dónde la senda ya es completamente urbana, y recorre ya todas las playas de Gijón.

La zona del Rinconín y del Camping por los que se acaba de pasar

La madre del emigrante
Esta zona del rinconin suele tener bastantes tipos de aves, gaviotas, cormoranes, vuelvepiedras, garcetas, correlimos... El vuelvepiedras se dejo fotografiar y estuvo posando un rato.

El Vuelvepiedras
La zona del Sanatorio Maritimo
Continuando por el paseo, se van pasando distintas playas hasta llegar al Tostaderu, y al fina a la playa de San Lorenzo.
Las Chaponas
El Muro y la Playa de San Lorenzo con el Tostaderu a la derecha


Hay que recorrer toda la playa hasta la zona de San Pedro, debajo de la explanada de la iglesia están los restos de unas antiguas termas romanas. La senda pasa por detrás de la iglesia para subir hasta el cerro de Santa Catalina y llegar al Elogio del Horizonte.

Iglesia de San Pedro
La playa desde la subida al Cerro, con el club de Regatas en primer término


El Elogio es una escultura monumental y bastante especial, es rara y no tiene interpretación, pero atrae bastante, además con viento hace ruidos raros. Es el símbolo de la ciudad, pero no lo respetan mucho de vez en cuando aparecen pintadas, y también es un sitio que frecuentan suicidas.
El Elogio del Horizonte sobre los bunqueres del cerro de Santa Catalina
Desde el Elogio toca seguir rodeando el cerro y bajar hacia la zona del puerto viejo. Donde como siempre rompen las olas contra la punta Liquerique. Aquí con un poco de temporal que haya, ya las olas pasan por encima del muro. La foto es de este día, no es de cuando hay temporal fuerte.
La punta Liquerique y detrás la playa de Poniente
El muelle viejo con la Aduana, ahora un restaurante y centro de exposiciones
Este paseo también tiene algunas esculturas monumentales, como la que han hecho para la fiesta de la sidra con botellas de sidra. Al lado de la capilla del palacio de Revillagigedo.
Muelle viejo por la tarde

Palacio de Revillagigedo

Los pantalanes del muelle deportivo
Las letras del cartel de Gijón, nuevo símbolo de la ciudad


Los edificios barco de Poniente y detrás en rojo la nube de contaminación habitual

Panorámica de la Playa de Poniente
Siguiendo por la costa, la siguiente parada es la zona de la playa de Poniente. Playa reconstruida de la nada, aquí habían construido astilleros, y cuando los tiraron construyeron la playa.

Panorámica de la playa de Poniente
Tras pasar la playa, y la zona del Acuario, hay que rodear las instalaciones del antiguo astillero de Naval Gijón. Ahora ya por la ciudad y sin ver la mar. En primer lugar se pasa por al lado del Gedo, un centro de formación profesional de los Jesuitas.

El Gedo
Para ir lo más pegado a la costa, en el Natahoyo, tiro hacia el tallerón, pasando por una zona con casas viejas y naves también medio abandonadas. En esta zona están esperando para dar un pelotazo urbanístico a que la gente vuelva a tener dinero. Hay que seguir subiendo para llegar hasta la playa del Arbeyal, esta zona es fea porque son naves viejas, casas bajas, y no hay nada bonito. Se pasa por delante del restaurante Savanah, y del Club Natación Santa Olaya para llegar por fin a la playa del Arbeyal.
La playa del Arbeyal
Los datos recogidos por el Gps de este tramo de la senda costera.