sábado, 24 de junio de 2017

Pico Susarón [León]

Ruta de montaña por la zona de Puebla de Lillo en León, ascendiendo al Pico Susarón.  El tiempo previsto para Asturias era de nieblas y nubes todo el día, así que la única opción para hacer subir una montaña y librarse de la oscuridad es cruzar la cordillera, y cruzando por San Isidro una de los opciones es subir al Pico Susarón. La ruta seguida aparece en el Libro "Las mejores excursiones por las Montañas de León volumen I", de Armando Represa, y no es una ruta fácil, tiene tramos complicados. La subida es directa y sin descanso, con una gran inclinación y próxima a una arista, de vez en cuando hay que usar las manos y no hay ningún tipo de sendero, de vez en cuando aparece algún jito, pero sin continuidad. Así que esta subida no es para todo el mundo. Después también hay un tramo entre la majada Barbadillo y la pista que está completamente cerrado el sendero que había, puede ser la primavera, pero no tiene pinta de que sea una zona muy transitada, así que hay que atravesar bastante maleza.  Por el recorrido realizado no hay ninguna fuente, y aquí calienta bastante así que hay que llevar bastante agua, en otro valle paralelo si que hay una fuente según he visto en otras fotografías, aunque en el mapa no aparece ninguna fuente por la zona.

El Susarón desde el Embalse del Porma reflejandose en él en 2009

Mapa del recorrido realizado
La ruta comienza al lado de la carretera LE-331, apróximadamente en el kilómetro 24, entonces para aparcar hay varias opciones, dejarlo en la pista que lleva a Camposolillo, dejarlo enfrente de la entrada a la pista o dejarlo en un tramo antiguo de la carretera donde hay un silo de sal para mantenimiento, en la zona del puente de San Tirso. Cualquiera de las opciones es buena, en Camposolillo lo único que el coche no pegue en suelo al pasar el paso canadiense, pero pasar, pasan coches. En cualquiera de los casos hay que ir por carretera un cacho y no tiene arcén, el punto de inicio de la ruta está en la curva próxima al silo de sal de los de mantenimiento de la carretera. 

Inicio de la ruta
El inicio es un tenue sendero con algún jito, y que parece morir en una alambrada, pero no, va hacia la derecha y sigue subiendo, la alambrada desaparece y no hace falta saltarla ni nada. Eso sí la subida no tiene ningún descanso, este primer tramo es el fácil, y por el que hay algo de sendero.

Tramo de subida
El tramo inicial va por un valle entre dos resaltes rocosos, en los que en la parte de arriba hay una arboleda de pinos, hay que estar atentos para ir siguiendo más o menos los jitos. De todas formas, el sendero suele tener tendencia a ir hacia la izquierda para alcanzar la arista del Susarón.

Paredes del Susarón donde se practica escalada en libre

En un momento el sendero llega hasta la arista, al principio sin grandes caídas, pero después ya remonta y empiezan a ser bastante importantes. En esta zona, según marca un cartel en la carretera al lado del Silo de Sal, hay unas vías de escalada en libre, por eso quizá el sendero hasta aquí sea más marcado. Después de esta zona ya no se ve sendero, sólo jitos de vez en cuando.


Panorámicas hacia atrás durante la subida
Desde la arista ya se empieza a ver la zona del embalse y Peña Armada, y conforme se va subiendo van aumentando las vistas. Cómo no se ve sendero, en un momento dado me alejo de la arista, por lo que me parecía un sendero, pero después tengo que subir un poco más de frente para volver a la arista, que es la zona más transitada, y por lo visto más cómoda para progresar.

El embalse del Porma y Peña Armada
Otro tramo más de arista con otro resalte
Vistas hacia el Norte con Puebla de Lillo y la carretera del puerto
La subida no afloja y no deja descanso, de vez en cuando hay que ayudarse de las manos para subir con más seguridad, aunque la caliza tiene mucho agarre.

El embalse del Porma
Tras remontar hasta la cota 1679 se llega a un picacho en la cresta, un mirador de la zona y de lo que queda por recorrer. Aquí llegué un poco pasado porque no iba por la arista y tuve que dar la vuelta, pero detrás de mí venían otros dos montañeros que sí llegaron por la arista.

La arista desde la cota 1679
En la foto esférica se ve una panorámica de todo el entorno, una zona espectacular con el embalse del Porma y las montañas del entorno, todas desconocidas para mí.



Desde esta cota 1679 todavía quedan 200 metros que remontar, y un buen tramo de cresta, además de dos resaltes bastante grandes donde hay que usar de nuevo las manos para tener seguridad.

Lo que queda hasta la cumbre
En uno de los puntos de la cresta hay que iniciar un descenso, para remontar la siguiente ladera por la parte trasera derecha. En la roca hay una cueva bastante grande. Detrás de este resalte todavía queda bajar otra vez, para volver a subir al siguiente y volver a bajar para ya realizar el ataque a cumbre.

Resaltes en la cresta
Última subida por esa canal hasta la cumbre
Tras pasar varios resaltes, que se pasan bastante bien yendo por la cresta, queda una última bajada para el ataque a cumbre. Yo subi por una canal que en la foto parece bastante vertical, pero que en vivo no lo es tanto y se sube con facilidad, aunque también se puede ir por detrás subiendo.

La cumbre con el buzón metálico sin nombre detrás las nieblas superando la cordillera

En la cumbre la iluminación no era demasiado buena para las fotografías, demasiadas nubes pasando, y parecía que las nieblas atrapadas en la cordillera se iban a desbordar y pronto cubrir la zona, así que no se podía parar demasiado. Después el día se mantuvo claro y soleado, deshaciendo las nubes.



Algunas fotos panorámicas desde la cumbre:

La zona de Puebla de Lillo


Hacia el Este

Hacia el Sur-Oeste


Hacia el Norte
Hacia el Sur

La Cresta con la cota 1679 al fondo por la que hay que ir subiendo con los distintos resaltes

Para la bajada, busco la más sencilla que es la que se emplea en la subida desde Puebla de Lillo, también es por una cresta pedregosa, pero no tiene nada que ver, hay un sendero y aunque pendiente muy cómoda para subir y bajar. Se baja por ella hasta estar cerca de un sendero que cruza el valle hacia la izquierda. Como el sendero sube un poco, para evitar bajar y subir cruzo un tramo en horizontal fuera de caminos por las praderas y pedreras.


La arista de bajada hacia Puebla de Lillo

El Susarón desde la Collada
El sendero llega hasta una collada de pradera con una valla de cierre y delimitación de pastos. Desde aquí se podría seguir la dirección que trae el sendero y bajar por ese valle que es el que tiene la fuente según he visto en fotografías.

El valle en el que está la fuente
Pero la ruta del libro se dirigía hacia las majadas de Barbadillo, y para ello había que coger el siguiente valle, remontando desde la collada por una especie de cortafuegos sin limpiar. Hay que atravesar una zona de escobas para alcanzar el cortafuegos, pero se pasa bien, y tras esa subida a otro collado, ya se ve la bajada por el valle hacia Barbadillo.

Valle de bajada a Barbadillo en el fondo del mismo
Zona del Barbadillo

Desde la collada, antes de bajar se ve en la cima de una montaña cercana una de las casetas que tienen para vigilar los incendios por la zona. En la imagen superior se ve la susodicha caseta, que parece de los vigilantes de la playa. Durante la bajada había un solitario rebeco, que salio corriendo en cuanto me sintió.




De la majada no queda nada, apenas unos restos de muros nada más, el valle en sí es bonito porque esta cerrado, a modo de circo glaciar, cómo se puede ver en la foto esférica de arriba.Y desde los restos de la majada se inicia otro tramo bastante complicado de la ruta. Por aquí no debe de pasar mucha gente, unido a que la primavera ha hecho crecer toda la vegetación, y que aquí no deben de subir al ganado, pues el sendero apenas es visible. Los restos de lo que parece el sendero van por el fondo de un valle pegados a un regato, que a tramos se sume y desaparece para aparecer y llevar algo de agua más adelante.

El valle del arroyo Barbadillo
Son apenas 300 metros, pero que se hacen largos al no encontrar camino abierto, y tener que tener cuidado en cada paso porque no se ve donde pisas. Al final del valle, hay una hoz, con una zona de roca caliza que forma una poza, donde debajo aparece de nuevo el arroyo. En época de lluvias debe de haber una cascada, que en el estío desaparece al ir el agua de forma subterranea.

La cascada seca
Tras pasar la cascada seca por la derecha de la misma, y atravesar unas praderas tomadas por escoba por fin aparece la pista.

La pista y al fondo la peña Utrero
Por la pista ya se avanza con más facilidad, por el camino encontré una zona en la que habia cientos de mariposas revoloteando y posadas en el camino, era una zona húmeda y estaban bebiendo. Un espectáculo extraño ver tantas mariposas juntas, unas pequeñas azules y otras naranjas.

Zona de mariposas 15 en la imagen
Rodeando la zona del embalse, que está muy muy seco, y mirando algo por encima del camino, descubro otro grupo de rebecos, en este caso eran cuatro, dos más arriba y dos más abajo.

Grupo de Rebecos
Peña Armada y el seco embalse
La pista enlaza con la PR.LE.15, que hice en 2009 en bicicleta, entre Camposolillo y Rucayo, rodeando en parte el embalse del Porma. Hoy hubiese agradecido la bicicleta para hacer con rapidez lo que resta de camino y evitar el calor, pero hay que seguir andando.

Vista del Susarón y la cresta recorrida desde el camino
Tras pasar una valla que cierra la pista, en uno de los recodos de la misma se llega a una zona con cuadras y vacas. Son de la ganadería montañas del Esla, y en este caso había varios toros-bueyes de raza parda alpina. Supongo que sean bueyes algunos porque sino habría muchas peleas con tanto macho suelto.

Bueyes de montañas del Esla
En esta zona paso con cuidado sin molestar a los toros-bueyes no se vayan a enfadar. El camino aquí cruza un arroyo y está bastante embarrado.

Otra vista de la arista completa recorrida del Susarón
Siguiendo la pista con montañas desconocidas al fondo (Corral de los diablos en el extremo izquierdo)


La pista llega hasta el pueblo abandonado de Camposolillo, que fue expropiado y abandonado con la construcción de la presa del Porma, pero al final no llegó a inundarse completamente, así que se quedaron sin tierras de labor. Hay algunas casas que parece que intentaron arreglarlas, con cocinas modernas y azulejos también modernos, pero ahora está todo destrozado. Es una pena, porque está al lado de Puebla de Lillo y podrían rehabilitarlo para hotel, apartamentos o lo que fuese, no creo que el agua del pantano llegue hasta estas cotas nunca.
Restos de Camposolillo
Tras atravesar los restos del pueblo, se pasa por las construcciones de las cuadras de montañas del Esla, y por fin alcanzo donde está aparcado el coche. Una ruta bastante dura, aunque no hiciese un calor tan fuerte como el de la semana pasada. Debajo los datos de la misma, en este caso no hubo parada grande para comer, picar algo de vez en cuando y beber.