domingo, 2 de abril de 2017

PR.AS.-144 Ruta de la Castañal y Pico Cervera


Ruta de montaña por el Concejo de Belmonte, recorriendo la PR.AS.-144 y ascendiendo al pico Cervera. El sendero de pequeño recorrido se denomina Ruta de la Castañal, y en principio discurre entre Belmonte y San Martín de Ondes, subiendo por un bosque de castaños. Este tramo sería de unos 7 km, pero han señalizado algún tramo más para hacerlo circular, enlazando con el camin Real de la Mesa hasta Dolía, y después bajando por el Valle de Cobasil. Nosotros escogimos para bajar el siguiente valle el de Tiblós, después de no poder bajar por él cuando fuimos al pico Matacaleao por culpa de los cazadores. Pese a estar señalizado el recorrido faltan algunas marcas en algunos cruces, y falta también el mapa completo de la ruta. En Belmonte hay carteles de la ruta pero no tienen mapa completo, simplemente contiene textos. Así que la señalización es mejorable, nosotros incluso tardamos en encontrar el Camin Real de la Mesa (pero eso ya es problema nuestro).
Los caminos son cómodos, son antiguos caminos empedrados casi todo el tiempo, también hay un par de tramos de carretera, por ejemplo entre Ondes y San Martin de Ondes, y para alcanzar el camin Real, o después desde Tablado hasta Belmonte.  La bajada desde el Pico Cervera la hicimos por prados, para evitar un mastín que cuidaba unas cabras, sino lo más cómodo es ir hasta el  collado de Llaurienzo para tomar la senda de bajada.
En los pueblos hay fuentes donde reponer agua, e incluso en Dolía por lo visto hay bar, y se podría llegar para comer a este punto. 
La descripción de una ruta como esta, o muy parecida la podeis ver en otros blogs, como en el de rutas Pasu a Pasu, el de Pablo Lara, o el de Penteargomas


Mapa del recorrido
La ruta comienza en Belmonte donde hay bastante aparcamiento, nosotros solemos aparcar delante del Ayuntamiento, y al lado hay un bar para la vuelta. En general no hay problemas de aparcamiento. Desde allí hay que cruzar el río por el puente metálico, y tomar la pista que va paralela al río por encima de las casas.
Belmonte con el Ayuntamiento y el Puente sobre el Pigüeña
La pista es cómoda y va hacia el cercado de los lobos, donde hay tres ejemplares en cautividad. Hay visitas guiadas hasta el mismo.
La pista hacia el cercado
En la pista hay de vez en cuando carteles indicadores con explicaciones de cosas, como el Pico Cervera, un arroyo u otras cosas. Lo curioso es que en asturiano y en español no dice lo mismo, si lo lees en un sólo idioma te pierdes parte de la información, a veces son fechas otras veces son la tribu de los pésicos que dominaba la zona. Todo bastante curioso.
"La carcel" como la denomina Penteargomas
Para ver los lobos mejor pagar entrada, les han puesto una malla y desde el camino apenas se intuyen, la foto que abre la entrada es la mejor que obtuve, y tiene el borde blanco. 
Una fuente tradicional en el camino
La pista continua en llano paralela al río Pigüeña, hasta llegar cerca de unas cuadras, donde un cartel marca el desvío del GR 205, hacia Pola de Somiedo y la PR.AS.144 hacia San Martin de Ondes. Tomamos este desvío hacia Ondes.

Cabaña con las tejas completamente cubiertas de mofo y detrás un pomar en flor
Una vez abandonada la pista del río, se toman los restos de un antiguo camino empedrado, ahora convertido en un sendero entre los castaños, y que da nombre a la ruta. También hay algún roble, por lo menos las hojas por el suelo así lo atestiguaban.
Mirando hacia atrás la subida por el bosque
La subida es continua y no tiene descanso. A ratos aparece el antiguo empedrado y el camino se ensancha recobrando la antigua dimensión. Se van pasando algunos restos de cabaña, y se pasa también un puente sobre el arroyo. Según nos dijeron en Ondes, el camino lo limpia el ayuntamiento de vez en cuando y por eso se pasa bien. Aunque hay una zona que amenaza con argayar, hay grietas en el terreno bastante grandes.
La ponte
Tramo empedrado tras pasar la ponte


El camino no tiene pérdida, sólo hay un camino en condiciones, el resto estan cerrados con matorral así que no hay dudas.
Castañal crucificada
Así poco a poco, disfrutando del bosque y de los pajaros que se escuchan se alcanza el pueblo de Ondes entrando por la fuente de Sifontes. Con agua fría, y algo de ortigas.
Fuente de Sifontes
En Ondes según nos contaron ya no vive nadie de continuo, van y vienen desde Oviedo o Belmonte, una pena que se abandonen los pueblos, y este no está mal situado.
Ondes
Desde Ondes se continua por el camino empedrado un tramo hasta llegar a la carretera, y después casi un kilómetro de carretera hasta San Martín de Ondes. Este pueblo es más grande, y tiene más movimiento de gente. Además tiene un torreón del siglo XVI, y un tejo también bastante impresionante. Aquí en Teoría es el final de la ruta de la Castañal.
El Torreón
El Tejo
Desde San Martín se tienen vistas hacia la Sierra de la Manteca, y todo el valle del Pigüeña, de hecho la torre se empleaba para vigilar el valle. Al final del cual está el Pico Monegro, al cual subimos desde el Puerto de San Lorenzo, hace poco.
El Pico Monegro con la antena
Para continuar el camino, y después de dar una vuelta por el pueblo cruzamos y pasamos al lado de la fuente-lavadero del pueblo, para cruzar al barrio de enfrente que tiene una capilla. Por cierto en el lavadero han echado peces de colores que sobreviven  en la fuente.
El camino empedrado que enlaza con el Camín Real
Al llegar al segundo barrio de San Martin de Ondes, justo a la entrada hay otro cartel de Ruta que indica hacia Dolia y Pico Cervera. Se trata de otro camino empedrado con una traza prácticamente lineal y que sube hasta enlazar con el Camin Real. Hay un cruce justo en una zeta del camino, donde no está señalizado, pero no hay pérdida porque hay que seguir por el camino empedrado principal.
San Martin de Ondes con el Texo y el Torreón
Tras el tramo rectilineo y de nuevo con una pendiente constante se llega hasta la carretera que va a Dolía, por la que hay que ir un tramo hasta una campa donde está el monolito que indica San Martín de Ondes.
Zona de las Murias y Fonfría
En el monolito nos despistamos porque pensamos que el Camin Real se lo habían cargado con la carretera, asfaltando por encima, igual que en la zona anterior a Dolía viniendo desde Grado. Y no, estamos equivocados, había que tomar un desvío en la carretera hacia la derecha, también asfaltado y que baja hasta la zona de la Corredoria.

Monolito de San Martin de Ondes en las campas de las Murias
Tras el despiste, como seguiamos por la carretera, al mirar el mapa vimos que estabamos mal y que tenía que estar más hacia la derecha. Así que abandonamos la carretera, saltamos una valla y nos metemos entre cotoyas/toxos. Según el GPS estabamos encima del Camin Real, pero no había nada, lo único eran unos trozos de raíl clavados en la tierra y separados unos 20 metros y que formaban una línea. Así que pensamos que esto era el Camín Real, que estaba perdido y lo habían señalizado así con los raíles hincados, y que cómo no limpiaban los toxos lo habían cubierto todo. Al final vimos el camin Real, con su caja perfecta y limpia más abajo, y tuvimos que atravesar todo el cotoyal para alcanzarlo.
Por entre los Toxos floridos

En el Camín Real al fín
En el camín Real paramos a comer, que ya iba siendo hora, y tras comer y descansar un rato viendo si el tiempo mejoraba o empeoraba, en poco tiempo llegamos a Dolía.
Dolía
Recorrimos Dolía buscando el camino que lleva al Pico Cervera, y este camino está en la entrada a Dolía por la carretera que viene desde San Martín de Ondes. Dónde hay un poste señalizando la subida al Pico Cervera, y la bajada a Belmonte por Covasil
El camino de salida de Dolía hacia Covasil y el Pico Cervera
Al poco de tomar el camino (también empedrado a trozos, cómo trabajaban los romanos), aparece el desvío de bajada a Covasil que obviamos. Por la pista se llega hasta la base del pico Castiecho.
Hacia el pico Castiecho, la pista debajo del sendero
En la loma anterior al Castiecho había un mastín dormitando que empezó a ladrar, y nos dejó pasar, pero ya nos mosqueó y decidimos que si podíamos no volveríamos a molestarlo. El Pico Castiecho tiene una pinta más agreste, y parece que la subida es un poco más complicada, mientras que el Cervero que está justo detrás es más fácil de ascender.
El Pico Castiecho y por la derecha el sendero de ascenso al Cervera
Para ascender al Cervera hay que seguir el sendero que bordea el pico Castiecho por la derecha, está señalizado y no tiene mucha pérdida. Rodeando el pico, al otro lado aparece una zona de bosque de hayas, hacia donde baja el sendero para después alcanzar el collado entre las dos colinas. Pero antes hay que pasar por debajo de un alambre de espino.En el collado en teoría hay unos restos de castros y túmulos, pero no están excavados y sólo hay ortigas hasta la rodilla.

Pico Cervera
El pico se alcanza con facilidad, y pese a su modesta altura que no supera los mil metros se dominan varios kilómetros a la redonda.
La cumbre y debajo Belmonte
En la foto esférica se ve todo el entorno, y en las fotos de debajo algún detalle más:




Hacia la Sierra de Begega
Hacia el Sur
Hacia el Este
La bajada, para evitar molestar al mastin bajamos por los prados directamente hacia el valle que pasa por Tiblos. Para ello bajamos hasta la collada entre el Cervera y el Castiecho y vamos bajando buscando los prados de este valle.

Bajando por los prados

Siguiente tramo de praderas
Los prados están bastante inclinados, con algo de humedad, pero tienen pocos matos y malas hierbas así que se puede bajar con facilidad, hasta alcanzar el camino empedrado que llega desde la collada Llaurienzo. El Camin Real de la Mesa tiene muchos caminos de enlace desde los valles, por lo menos en esta zona, porque se puede subir por este valle o el de Covasil, a la zona de Dolía, o por san Martin de Ondes, y todos ellos empedrados, y todavía se conservan bastante bien.

El camino real empedrado
Una vez alcanzado el camino sólo queda seguir por él hasta enlazar con una pista más ancha. Esta pista se dirige a unas antiguas casetas que había par los obreros que hicieron una conducción de agua por la zona. Pero ahora están abandonadas y cubiertas por la vegetación, de hecho el camino empedrado pasa por encima de ellas.
Tiblos
Hay que ir por la pista unos cincuenta metros y coger la pista que va hacia la izquierda. Esta pista se llega a una zona embarrada, y en ese punto hay que abandonar el camino y por los prados alcanzar Tiblos. Por el camino, este se cierra con los matos y no hay quién pase, además del riesgo de coger algunas garrapatas. Tiblos es un pueblo abandonado, en el que se conservan algunas casas en piey varios horreos. En las casas destacan los buzones con los nombres de los propietarios. 


Tiblos
Por la parte de abajo de Tiblos sale un camino que baja hasta el pueblo de Tablado, donde ya llega la carretera asfaltada.
Tablado
Siguiendo por la carretera, y en algo menos de un kilómetro se llega hasta Belmonte.

Los datos de la ruta realizada, con todas las paradas para comer y demás.