viernes, 21 de abril de 2017

PR.AS.-43: Sendas de Tuilla [Langreo]

Ruta de senderismo por Langreo, siguiendo la PR.AS.-43, denominada Sendas de Tuilla, aunque no pasa por el pueblo de Tuilla. Es una ruta bien señalizada y sorprendente, porque no es como muchos otros senderos de pequeño recorrido que discurren por carreteras y pistas asfaltadas, en este caso apenas tiene tramos de carretera y en cambio si tiene muchos bosques y buenas vistas (si el día acompaña).
La senda no tiene dificultadas reseñables salvo dos tramos de bajada muy inclinados, y que pueden ser algo peligrosos, dónde hay que tener cuidado. El resto es cómodo y agradable de caminar. En cuanto a las fuentes, hay un par al comienzo en la zona de la Braña, y después ya no he visto ninguna más.

Mapa del recorrido
La ruta empieza en La Braña, al cual se accede desde Tuilla por una estrecha carreterina, tras cruzar las vías del tren. En la Braña hay un parquecito y unas piscinas al aire libre donde más o menos suele haber sitio para aparcar. Se podría alargar la ruta, siguiendo la senda del Trole e iniciarla más cerca de Tuilla.

Saliendo de la Braña por entre las Casas
Delante de las piscinas hay un poste indicador de ruta, falta el cartel con mapa que hay para otras rutas. Hay que seguir por entre las casas subiendo una pequeña cuesta, al final de la cual se gira hacia la derecha y el camino pasa a estar hormigonado hasta la última casa, y después ya es de tierra, por un bosque.


Primera de las fuentes
El camino llega en pocos metros hasta la primera de las fuentes, con una arquitectura particular, columnas, macetas... Signo de que en otros tiempos debía de ser una fuente importante.

Entrando de nuevo en el bosque
Este tramo inicial es por bosque, y se nota que la primavera está empezando porque las hojas que hay son de un verdor extremo, y algunos árboles como los castaños aún no tienen hoja.

La segunda fuente
La segunda fuente también tiene una construcción importante, con un estilo peculiar. Hasta aquí llega un camino ancho, y aquí se convierte en un camino empedrado antiguo que sube por la parte trasera de la fuente. Este camino debía de ser un camino real y conserva el empedrado, aunque por el lateral hay una zona más lisa para que bajen las bicicletas, aunque parece peligroso.

Casas en medio de la nada
El camino real llega hasta unas casas que están en medio de la nada, una de ellas está en buen estado y acondicionada, pero la siguiente cuadra ya no está también cuidada. En los prados de la zona han plantado muchos cerezos, unas semanas atrás tenía que ser un espectáculo con todos los árboles en flor.
Los cerezos y detrás el Cordal de Lloriente por donde hay que pasar
Continuando la subida se llega hasta la carretera, por la que hay que transitar unos cientos de metros. No hay perdida porque hay señalización de la PR, incluso hay una carrera tipo trail con este recorrido y también han puesto carteles de vez en cuando. Se abandona la carretera por una pista hormigonada para subir hasta la zona de la Tonera. Se llega a este barrio, en un cruce de caminos a derecha e izquierda, dónde destaca un extraño lavadero-comedero que hay pegado al camino, y que no se ve cuál es su función.

Lavadero-Comedero-Cuadra en la Tornera
La senda continua hacia la izquierda subiendo y volviendo a ser al poco tiempo un estrecho sendero de tierra y con alguna ortiga. De nuevo hay algunas casas en estado ruinoso, restos de un antiguo estilo de vida ya perdido.

Otra casa abandonada
Desde aquí se tienen que tener muy buenas vistas, pero la tarde no acompaña, hay mucha niebla y un color rojizo en la atmósfera, parte por las nieblas del nordeste y parte por los humos de los incendios. Así que se ven pocos kilómetros, y la tierra desaparece un poco por detrás de Siero.

Vistas hacia la zona de Siero, con el poblado de Carbayín sobre la loma
El sendero vuelve a acabar en el barrio-pueblo de Ceacal, donde hay que coger la carretera otro centenar de metros para volver a subir. Tras pasar las últimas casas de Ceacal, el camino se vuelve a convertir en sendero, a la sombra de árboles y rodeando varias fincas. Un camino muy guapo, típico de los pueblos, incluso en algunos tramos con vaya de madera, a mi por lo menos me recuerda a mi pueblo.

Subiendo tras pasar Ceacal
En el mapa el pico Ceacal aparece al lado del camino, y debería de tener un vértice geodésico, pero está cerrado con un cierre y no se puede acceder, para llegar a él hay que seguir, y después en un paso que hay cruzar la vaya y volver hacia atrás. Pero el Mirador del Peruano esta más alto y tiene unas vistas similares.
Al fondo el pico la Rina y el Mirador del Peruano
El sendero lleva comodamente hasta las antenas en el pico de la Rina y el mirador del Peruano. No se si hay vértice geodésico, porque no lo busqué, pero estaba todo entre brezos y toxoso, así que no fui hasta los restos de las antenas.

Vistas desde el Mirador del Peruano
Las vistas desde el Mirador tienen que ser buenas, pero hoy apenas se ven con claridad pocos kilómetros. La zona del Fario y el Cerro Gavio apenas se intuyen, por detrás se ve algo mejor la Sierra de Peña Mayor, pero después ya no se ve nada más lejos. La zona de Oviedo, Naranco, Aramo no existe hoy. Habrá que volver en días con menos nublo, y más vistas.


Lo que si hay en esta sierra son una serie de casetas, construidas con materiales de mina, con arcos para entibar, hay una justo detrás del mirador, y después otras tres camino del siguiente pico sin nombre y con antenas. Cerca de este pico sin nombre, están entre toxos, una parece una cuadra pero tiene una tubería de generosas dimensiones, y de la otra también salen tuberias. Igual son restos de algún tema minero. Desde este pico sin nombre, se tiene mejores vistas hacia la zona de Bimenes y Peña Mayor, aunque el día no ayuda. En la zona también habían hecho quemas, aunque pocas.

Peña Mayor y la zona de Bimenes
El valle que estamos rodeando por la cabecera


Se continua por el camino que va por todo lo alto de la Sierra, y toca empezar a bajar para subir al siguiente alto, el del Pico Llamadera. Para ello hay que abandonar el PR, para subir hacia la izquierda hacia la torre de Alta Tensión que se ve a la izquierda, y después ya por sendero hasta lo que es la cima.
Siguiente tramo hasta el Pico Llamadera
La pista aquí tiene una bajada fuerte, aunque no como en algún otro tramo que habrá más adelante. En bicicleta tiene que ser complicado. Siguiendo por la pista, hay un punto donde se abandona hacia la izquierda, ahora hay un cartel del Trail Minero que indica el punto, sino hay que tirar de mapa para encontrar la pista a tomar. La pista va subiendo hasta una pradera al lado de la torre de Alta Tensión, que es una buena referencia. Y desde la torre hay que seguir subiendo, en este caso evitando todas las zonas de toxo y matos, para alcanzar la cima, donde hay una escultura dedicada a Adrián Guindi, buzón de cumbres y también un geo-cache. Adrián fue un montañero que murió joven en 2004 con 25 años, según pone una placa en la zona.

Cima del Llamadera dedicada a Adrián Guindi
La cima no tiene muchas vistas, por la repoblación que están haciendo de la zona, pero desplazándose un poco, ya van apareciendo en todas direcciones.
Desde la cima se puede volver al prado con la torre de alta tensión, y seguir por la pista para volver a la PR, o se puede seguir la señalización del trail que baja por el bosque. En el bosque hay alguna bajada con bastante inclinación, si se va con niños mejor buscar alternativa más llana para volver al PR.
Una vez enlazado, se sigue la pista, que va subiendo y bajando siempre por la parte alta del cordal. Hay un tramo que se va sobre el valle del Nalón, y se intuye debajo los polígonos del Entrego y toda esta zona. También aparecen los cordales que están al lado de Pola de Laviana, con el pico la Vara y que lleva hasta el Tres-Concejos, Burra Blanca y demás.
Hacia el Entrego y al fondo entre las nieblas Peña Mea, el cordal de la Vara al Tres Concejos
Tramo de bajada por la pista y al fondo la zona de Ceacal al Pico la Rina
Tras cambiar de nuevo de valle, dejando el del Nalón y pasando al de Tuilla, hay un tramo de bajada por una zona recién repoblada, aunque la mitad de los árboles están tirados, y la otra mitad tienen la punta comida por los animales, así que van a tener que volver a plantar. Desde este tramo de bajada enseguida ya se ven las dos lagunas de la antigua mina a cielo abierto.
Las dos lagunas
La bajada hacia las lagunas es muy muy muy vertical, es casi por un cortafuegos, mejor seguir por la pista que baja con una pendiente más moderada. Además en esta zona hay bastantes pistas, así que buscar la más cómoda. Aquí también había entre los toxos un corzo reposando que salió corriendo en cuanto me sintió cerca.

La laguna desde abajo
En el mapa aparecen tres lagunas, pero sólo quedan dos, la tercera está prácticamente colmatada con vegetación y juncos. Retornando por la pista toca de nuevo una subida un poco más larga, y se cambia otra vez al valle del Nalón para seguir unos kilómetros hasta la zona de la Xigal. Son buenas pistas y no hay pérdida.

Vistas hacia SMRA y detrás las montañas de la sierra del Polio y San Justo, y una nube de humo de los incendios

La Xigal
En la Xigal, tras pasar una caseta de toma de agua hay que tomar el camino de la derecha que va hacia una finca que tiene unos pinos de gran porte. También se pasa al lado de una cabaña recubierta por latas de todo tipo. La cabaña de las latas. Y acabamos llegando hasta una granja con muchos animales sueltos y que prácticamente cierra el camino.


La cabaña de las latas

Los animales de la Granja
En la granja tenían burros, perros, gallinas y creo que eran gochos astur-celtas. En este punto el camino se perdía un poco, porque baja por el prado por una pista con unas roderas impresionantes. Son las roderas más profundas que he visto, no se como no se empanzan los todoterrenos en el camino, deben de tener como medio metro de profundidad a cada lado. Menos mal que la zona central es ancha y se puede pasar bien. Este camino se interna por un bosque, y sigue con las roderas profundas bastante tramo. Cuidado de nuevo con la inclinación, y si hay barro creo que será mejor dejar el camino.
El bosque y el camino de las roderas
El tramo de bosque esta muy bien, hay algunos castaños viejos, hay árboles jóvenes y el camino se convierte en sendero muy entretenido. Se nota que ha habido quemas porque los árboles tienen la corteza quemada, pero todavía se resisten. El tramo de bosque acaba en les Baeres, a donde llegamos al lado del lavadero-fuente.

Lavadero en les Baeres
En les Baeres se inicia un tramo que va por carretera hasta llegar al río, al lado de un Molin. Aquí hay que volver a coger un camino empedrado que sube un tramo, y que a estas horas empieza a costar un poco, para después bajar hasta la Braña donde empezó y termina la ruta.

Entrando en la Braña

Detalles de la Braña
Una bonita ruta, con buenos caminos y bosques, y con algo menos de nublo muy buenas vistas del centro de Asturias. Ruta muy buena para una tarde o una mañana, o para hacer en familia.