domingo, 28 de febrero de 2016

Senda Costera: Tramo La Griega-Arenal de Moris

La senda costera es una buena alternativa cuando dan nieve o mal tiempo para las zonas altas y no tienes ganas de meterte en problemas con el coche, y además siempre tiene cosas diferentes que ver. El problema que tiene es la estructura de los tramos y la longitud de los mismos, muchos tramos hay que hacerlos de ida y vuelta o llevar dos coches, y en otros casos se puede volver en tren o Alsa como describen en el blog de Trotones. Para no complicarnos con el retorno, buscamos enlazar dos tramos no muy largos, así que empezamos en la playa de la Griega y llegamos hasta el Arenal de Moris, y para volver fuimos por el interior algo más alejado de la costa, y con mucho barro. La ruta esta en parte señalizada, aunque hay zonas donde se cruzan dos PR y es un poco complicado, en cuanto a fuentes en los pueblos hay de todo, incluso restaurantes y chiringuitos donde tomar algo o comer. Para aparcar tampoco hay problemas ahora en invierno porque las playas están vacías, otra cosa es intentarlo en verano.



Mapa de la Ruta
Empezamos en la playa de la Griega siguiendo la ruta de las Icnitas, que son las huellas de dinosaurio hasta la Isla. El primer tramo es rodenado la playa, por el monte de eucaliptos. Esta zona está señalizada, y hay barandillas de madera en la zonas más expuestas, aunque no son de fiar porque en algunos tramos los argayos han arrastrado los postes.

Playa de la Griega y Lastres en bajamar
Hay un mirador y una escalera para bajar hacia donde hay una plancha de material con varias huellas, la verdad que si no las marcan pasarían desapercibidas. 


Huellas de dinosaurio
Desde esta zona de las huellas se inicia un tramo de subida por el monte de eucaliptos, con un tramo hasta la punta Penote, donde hay una vista de toda la costa, aunque la bruma marina limita un poco las vistas. En la parte baja había algunos mariscadores aprovechando la bajamar.

La Costa desde Punta Penote
Desde la punta el camino se mete un poco al interior y continúa la subida, para después tener un tramo de bajada bastante grande. Al final del mismo el camino se divide, el camino ancho por el que venimos se dirige hacia Huerres, y a la izquierda hay un pequeño sendero que va al borde de los acantilados, que es el que tomamos.



La Zona de Tenreros
El sendero va rodeando las fincas justo por el borde, de vez en cuando hay un banco o mesas incluso para disfrutar del paisaje y del ruido de las olas, que este día estaban empezando a aumentar, aunque no tanto como en semanas anteriores. En uno de los prados había un grupo de ovejas con dos corderos que vinieron a ver si les dábamos algo.

Corderos
Después de esta finca llegamos a la zona de la Huelga, al lado de la isla, donde hay una pequeña cala pedregosa y una casa que no cumple la ley de costas, y que parece interrumpir el camino, pero la senda lo rodea siguiendo el muro de la casa por el exterior. En esta zona hay como 10 mojones del límite de la costa, algunos de los cuales se han derrumbado por el efecto erosivo de las olas que están comiéndose esta zona de la costa.

Peña en la Zona de la Huelga
Este día habíamos visto muchos abejorros por toda la costa, pese a haber pocas flores, incluso encontramos un nido de ellos en medio del camino, alguien debió de tirarlo ahí desde alguna casa cercana.

Nido de abejorros
Siguiendo el sendero, y saltando un muro llegamos a las casas de la Isla, la mayoría de las casas son palacetes de indianos, y todas están bien conservadas. Esta zona es rica, por el terreno antiguamente, y por las playas ahora.

Entrando en la Isla
Siguiendo por la costa se llega a una zona con restos de trincheras de la guerra civil, aunque según pone en el cartel no se llegaron a utilizar.
Trincheras de la Isla
En la playa de la Isla aprovechamos la bajamar para avanzar por la propia playa y seguir hasta el final de la misma. Aquí ya desaparecen las indicaciones y marcas de la ruta.

Playa de la Isla, con la Isla a la izquierda
Playa de la Isla
Tras recorrer la playa de la Isla y pasara a la siguiente, la playa del  Barrigón  hay que pasar una zona de rocas y piedras, que pudimos pasar por estar en bajamar, sino habría que ir por el interior y carretera, como hicimos a la vuelta.

Final del pedrero y Playa del Barrigón

En la playa del Barrigón subimos por una escalera y volvimos a coger un sendero que rodea pegado a la costa un enorme palacete, con muros almenados, y ventanas de no habitaciones. Este palacete debía de tener playa privada y embarcadero privado, por lo que se ve al rodearlo.
El sendero acaba enlazando con el comienzo de la Playa de la Espasa. La playa de la Espasa tiene un río que hay que cruzar, para ello hay que pasar al lado de una antigua casona, que aún conserva la actividad ganadera y subir a la carretera para pasar por el puente. Desde aquí comienza el siguiente tramo de la senda costera hasta el Arenal de Moris.

Punta Melín
En este tramo vuelve a existir marcas y carteles de ruta, de hecho hay dos unas para la senda costera y otras para el camino de Santiago que coinciden a tramos. Así que siguiendo la línea de costa, y tomando en la ida las indicaciones de la senda costera, que van más próximas a los acantilados vamos progresando por entre las fincas y por senderos.

Playa de la Beciella
En esta zona hay unas extrañas construcciones metálicas, que parecen ser para nidos de algunas aguilas pescadoras o algo por el estilo, aunque están muy cerca del camino y dudo que las usen. En la zona de la Playa de la Beciella hay un par de mesas y un cartel que indica que allí hubo un monasterio del siglo XII, pero que no queda ningún resto.


Ultimo tramo hasta el Arenal de Moris
Continuando por el borde de los prados, pero sin ir demasiado cerca del acantilado, llegamos hasta el aparcamiento del Arenal de Moris, donde en una de las mesas aprovechamos para comer.

Arenal de Moris
Aquí concluimos el tramo y damos la vuelta, atajando un poco siguiendo el camino de Santiago.

Cartel con los caminos de este tramo
En la vuelta ya teníamos marea alta, y las olas un poco más embravecidas. Así que llegamos hasta la playa de la Espasa.

Playa de la Espasa
Playa de la Espasa y punta la Atalaya
Primer tramo de la Playa de Espasa
En la vuelta vamos deshaciendo el camino, y pasando de nuevo por la playa de Espasa. Al final de la cual ya no podemos ir hacia la playa del Barrigón, y tendremos que ir por carretera hasta la Isla.

El Sueve bajo la niebla
La carretera tiene acera, pero la recta de la N632 se presenta eterna, menos mal que solo es un tramo, y al poco podemos volver hasta la playa de la Isla.

Playa de la Isla
En la Isla tratamos de coger una PR que va hasta Huerres, aquí la señalización se vuelve confusa porque en la zona del Albergue de Peregrinos hay un cartel que indica a Huerres por carretera, y un camino rodea el albergue y esta marcado con las marcas del PR pero va de nuevo por los acantilados. Así que dándonos cuenta del error damos vuelta y seguimos por la carretera, donde vuelven a aparecer las marcas del PR.

Escuela Antigua de la Isla
La carretera pasa por delante de la Antigua Escuela de la Isla, que está parcialmente rehabilitada, si la comparamos con la foto de Google maps de 2008. Pero como la sigan dejando sin uso volverá al antiguo estado.
Antigua Escuela en 2008
La carretera continúa como camino de tierra, y tras pasar una zona de prados y un asentamiento chabolista, comienza la zona de barro. Son charcos continuos, de bastante profundidad y sin manera fácil de esquivarlos hasta llegar a Huerres. Yo llevaba playeros y llegué cubierto de barro.


Potru de Ferrar en la entrada de Huerres
En Huerres hay un bar que es el que ha ido poniendo algún cartel por la ruta, como por ejemplo el del Albergue de la Isla. En este pueblo volvemos a coger la carretera hasta el siguiente pueblo de San Juan de Duz o Luz, pasando por varios palacetes.

Iglesia de San Juan de Duz
La iglesia de San Juan de Duz es bastante grande y majestuosa, ahora la estaban rehabilitando y por ejemplo no se veían bien dos angelotes que sustentan el pórito. Justo detrás de la iglesia hay otro palacete enorme que hay que rodear completamente. En la parte de atrás tiene el escudo nobiliario y una casa donde venden miel de la zona. Aquí vuelven a aparecer las marcas de un PR que nos devuelve a la playa de la Griega, siguiendo el río Lliberdón. Este PR tiene carteles con explicación de los seres mitológicos asturianos.

Palacio de San Juan de Duz
Llegamos a la playa de la Griega cansados después de los más de 20 km recorridos, y del asfalto pisado.
Playa de la Griega