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sábado, 20 de mayo de 2017

Senda Costera: Pendueles-Poo de Llanes


Segunda etapa de la Senda Costera por el concejo de Llanes, en este caso entre Pendueles y Póo de Llanes. En el blog de Trotones terminana la etapa en Llanes, con una etapa corta de 17,5 km, pero como me parecía poco, la alargué hasta Póo para recortarle distancia a la siguiente etapa entre Póo y Villahormes. De nuevo en esta etapa empleo el Feve cómo apoyo para el recorrido, dejando el coche aparcado en Póo y tomando el tren en la estación. Por cierto hay que cambiar de tren en Llanes, y el que va hasta Santander es mucho más moderno y cómodo que el que va desde Oviedo a Llanes. El horario de paso del tren es a las 11:15, así que no se acaba empezando a caminar tarde, y al poco hay que parar para comer. La otra opción es tomar el tren de regreso, pero hay que acabar la ruta alrededor de las 6, al final no se ahorra mucho tiempo.
Respecto de la ruta, no tiene dificultad, esta toda señalizada y transcurre por pista de grijo, o asfalto hasta Llanes, pero con esta opción apenas se ve la costa. No entiendo porque la llaman costera si apenas se ve la mar. Es contradictorio, de hecho este tramo coincide con el camino de Santiago, así que el camino es bastante recto y evita la costa, pero es lo que hay. Se pasa por pueblos, y se puede comer en los bares o comprar comida en los markets del camino.
Esta etapa la he dividido en dos, un primer tramo hasta Andrín y después el resto, para que quepa el mapa en horizontal.

Datos de la ruta:

Distancia: 24,2 km
Duración: 6h:54 min
Cota mínima: 18 m
Cota Máxima: 156 m
Desnivel Acumulado: 331 m
IBP: 66 Hiking

Sector 1: Pendueles-Andrín

La estación de Póo es en curva y tiene aparcamiento en la carretera general, o cruzando el paso a nivel, también lo hay delante del ayuntamiento, así que no hay problemas. Y tras cambiar de tren en Llanes se llega en poco más de 22 minutos a Pendueles.

Mapa del recorrido
Estación de Pendueles


Desde la estación hay que ir hacia la iglesia de Pendueles, y atravesar el pueblo. Por la carretera hay unos cuantos palacetes de indianos antes de llegar a la Iglesia, y después dentro del pueblo también hay varios palacetes impresionantes. Algunos están semiderruidos, pero todavía mantienen su imponente tamaño y las piedras talladas. En el cementerio también hay algún panteón decorado.

Pendueles
Hay que ir en dirección norte, atravesando el pueblo, no hay carteles más que uno, pero no hay mucha pérdida. También hay una urbanización privada en un extremo, y el camino la bordea, así que no hay pérdida, enseguida se llega hasta la pista de grijo. Esta pista va por debajo de unas antenas y repetidores de telefonía.

Zona de las antenas y repetidores de telefonía
Como la pista no va pegada al mar, y había un camino que se acerba, pues abandono la pista y me acerco hasta los prados sobre la mar. El camino se acaba en unos prados, medio abandonados con malas hierbas. Desde ahí se sube hasta las antenas, se cruza el cercado con el pastor eléctrico y se recupera la pista.

Mirando hacia el este con el islote de Piedras Llegüeras
Vistas de la costa hacia el oeste
Aunque no es la pista real, porque se acaba de nuevo en unos prados con ganado, así que se puede pisar la hierba, sólo cuidado con el pastor eléctrico, esta zona esta llena de ellos, pero se pasan con facilidad porque tienen puertas. En esta zona hay un mastil, resto de algún sistema de elevación, hasta la que me acerco para ver el Camping la Paz y la Ensenada de Novales

Camping la Paz desde el mastil
 Desde las praderas hay que bajar en dirección al camping, y hay un sendero pegado al muro del mismo, bajar a la playa no es posible directamente porque hay acantilado, así que mejor ir hacia el camping. Rodeando el camping hay un sendero vallado que lleva hasta la playa de Vidiago.

Playa de Pendueles y arriba el mastil 
Ensenada de Novales
La playa de Vidiago
Desde la playa de Vidiago, como la llama google, ya retomo el camino oficial, que coincide con el camino de Santiago. Hay un tramo de subida fuerte y después ya el camino llanea. En este tramo no hay muchos desniveles, y tras la rampa ya se empieza a llanear.

Cuadra de Pancho
 La pista va al lado de la autopista, y hay un punto al lado de una cuadra donde se podría buscar un sendero que aparece en el mapa, y que iría más pegado a los acantilados. Pero el oficial sigue de frente hasta el cementerio de esta zona, donde la pista gira hacia la derecha, y se mete en una zona de praos con pastor.

Cementerio de Vidiago y Puertas
Toro de raza no autóctona, creo que gallego
La senda sigue entre praderas más o menos cuidadas, pero todas con su pastor eléctrico, hasta las que tienen los toxos quemados, y otras completamente llenas de vegetación, tienen pastor. Hay un desvío en el camino para ir hasta Puertas de Vidiago, pero esta señalizado así que no hay pérdida.

La blanca pista de grijo camino del Bufón de Arenillas

Zona del Bufón de Arenillas
Bufón de Arenillas
El bufón hoy sólo hacía ruido, apenas hay olas y la marea tampoco acompaña. Pero tiene pinta de que a nada que se den condiciones debe de proyectar agua con fuerza. Hay un cartel explicativo del fenómeno bastante ilustrativo. En esta zona aprovecho para comer algo, que ya va siendo hora.

Zona de bufones y al fondo la desembocadura del río Purón
Desde el bufón de Arenillas en poco tiempo se llega hasta la desembocadura del río Purón, aunque sólo se ve un trozo del meandro final, de nuevo no hay camino por ninguna de las márgenes hasta la desembocadura. El lugar es bonito y las aguas del Purón son claras, y con arena en el fondo. Hay un mirador al lado del camino para disfrutar de las vistas.

Desembocadura del río Purón
Desde el mirador también se ve la sierra del Cuera por detrás, que poco a poco se ha ido despejando, por la mañana estaban cubiertas por unas nubes bastante negras. Ahora ya está completamente despejada.

La sierra del Cuera
Para cruzar el río Purón hay un puente de madera, al que se llega tras bajar un tramo de escaleras bastante inclinado.

Puente sobre el río Purón
Tras pasar el puente hay un nuevo tramo de subida para llegar en poco tiempo a Andrin.

Entrando en Andrin

Sector 2: Andrín-Póo


Mapa del segundo sector
En Andrín hay varias casas de comidas para los peregrinos del camino de Santiago y albergues, también hay algunos palacetes-casonas de indianos muy bien conservados.

Andrín
Hay que atravesar el pueblo por la carretera y seguir por esta hasta el alto donde esta el mirador de la Boriza. En la carretera hay un arcén habilitado para subir sin peligro, de nuevo es porque la senda coincide con el camino de Santiago en este tramo.

Subiendo por la carretera
El mirador está encima de la playa de Andrín y de la Ballota, con lo que las vistas son impresionantes de toda la costa. En la foto esférica se ve más o menos toda esta zona.



Playa de Ballota y Castro de Ballota
Playa de Andrín, detrás la desembocadura del Purón y detrás la plataforma del bufón de Arenillas
Desde el mirador hay que dar marcha atrás y tomar un sendero que al poco cruza la carretera y pasa por debajo del campo de Golf y de aeromodelismo, convirtiéndose en una ancha pista. En el cartel pone que hay que tener cuidado con las pelotas de golf que pueden caer, como si se pudiesen ver y evitar, hay gente muy lista.

Por debajo del Campo de Golf y Aeromodelismo
La pista no es llana, tiene algunos repechos y bajadas continuos, así que se hace pesada, además no hay sombra ninguna. Coincidí con alguno de los peregrinos, y me preguntaban si era el camino oficial, porque estas subidas y bajadas, unidas a ver como caminaban y seguían a la misma distancia de Llanes, ya que el camino parece rodearla, les estaba cansando. Esta Sierra Plana de Cué es una atalaya sobre toda la costa, debajo justamente se ve el pueblo de Cué, y al fondo Llanes. Los que quieran seguir por la costa, igual es mejor bajar por la carretera a Cué, y desde ahí acceder a la costa.

Cué y al fondo Llanes

El Cerro Llabres
Llanes

Ermita del Cristo del Camino
La pista que va al lado del campo de golf llega al extremo de la Sierra y baja rápidamente hasta la Ermita del Cristo del Camino. Una ermita que sorprende bastante por su tamaño, para mí iglesia, y después un entorno con un bosque y más restos de otras construcciones. Cuando llegué había un par de cervidos pastando en la parte de atrás de la ermita. Una zona buena para descansar y tomar algo a la sombra antes de entrar en Llanes.

Tras entrar en Llanes, se podría atajar y tirar de frente hasta el Paseo de San Pedro, pero en la ruta de Trotones empezaban por la playa de Toró, así que para allá me voy. A la entrada en Llanes hay un cartel indicador de esta playa, así que no tiene pérdida, primero por acera y después por la carretera.

Playa de Toró
Playa de Toró desde el Castro
Al otro lado de la playa hay un castro desde donde se ve toda la Sierra del Cuera y los cubos de Llanes. Tras visitar la playa, se sigue por la costa, pasando por la zona del faro, y después bajando por el puerto para cruzar por el puente nuevo y pasar a la playa del Sablón.
Llanes
Desde la playa del Sablón se sube por una escalera al paseo de San Pedro, con unas construcciones defensivas a base de murallas y torreones, así como una oquedad en la roca con bancos. Un mirador sobre Llanes.

Playa del Sablón
Llanes y la playa del Sablón desde el paseo de San Pedro
 El paseo de San Pedro también es un tramo de la senda costera, así que siguiendo por el sendero que lo recorre se va recorriendo la muralla defensiva en dirección a la ría de Póo.

El parque de San Antonio 
Tras pasar el primer tramo, el sendero sube hacia una torre redonda encima de un promontorio, también se nota el caracter defensivo de estas construcciones. La costa aquí es bastante abrupta, no son acantilados verticales pero son bastante inclinados como para que alguien se le ocurriese atacar y desembarcar por aquí, pero bueno.

Desde la Punta de Jarri o de la Torre hacia el parque de San Antonio
 Tras llegar al torreón redondo en la Punta de Jarri, se sigue por el sendero que va pegado a los acantilados, deben ser senderos de pescadores, pero es como debería ser la senda costera, pegada a los acantilados y el mar.

Los acantilados y los islotes de los Castros de Póo y la Ollá
Aunque este tramo es un sendero está bien marcado y se pasa con facilidad, en las fincas hay pastor eléctrico, pero tienen preparado para abrir y cerrar al pasar. También hay un pequeño muro, pero con un paso habilitado.

Islotes de Castro de la Ollá y de castro de Póo desde el muro
Poco a poco se avanza en dirección a la playa de Póo en la ría del mismo nombre. Aquí hay más zonas de pastores eléctricos así que hay que buscar un poco los pasos entre fincas, pero sin problemas.

Islote de Castro Pelado
 Hay una isla bastante curiosa, que es la isla Almenada, que tiene una playa que la une a tierra a modo de istmo, pero que tiene pinta de que en pleamar debe de estar cubierta de agua.

Isla de Almenada o de Póo con una playa que une el islote con tierra
 Al borde de la playa el sendero llega hasta una pista más ancha y hasta los chiringuitos de la playa de Póo. Sólo queda atravesar Póo para llegar hasta el coche.

La playa de la Ria de Póo


Estación de Póo
Un tramo más de senda costera, que iban a ser alrededor de 20 km, y al final fueron casi 25 km, y con poco tramo de costa, salvo al final en el paseo de San Pedro, pero con otras zonas bastante bonitas como el río Purón, o la ermita del Cristo.

domingo, 26 de febrero de 2017

Senda Costera: Tramo Unquera-Pendueles

Esta es la primera etapa del recorrido de la senda costera Asturiana, empezando de Este a Oeste. Esta etapa está señalizada por el Principado, y forma parte del sendero de gran recorrido E9, pero es casi muy larga (salen más de 21 km), y encima apenas va cerca del mar, se mete más hacia la sierra plana de la Borbolla, y los pueblos de la Franca y tiene muchos tramos de carretera, así que buscando alternativas más costeras mezclo este trazado oficial, con otro que recorre los bufones de Santiuste y la playa de Cobijeru. Una ruta un poco más corta y mucho más costera.
Para hacer la ruta en su totalidad, aprovecho el FEVE antes de que eliminen esta línea, y dejo el coche en Pendueles, donde cojo el tren hasta Unquera. El horario es un poco malo, porque el tren pasa a las 11:37 de la mañana (si va puntual) y llega a Unquera a las 11:50, así que se pierde casi toda la mañana, pienso que es mejor que después tener prisa para llegar a una hora a coger el tren y dar la vuelta a por el coche, así hay más libertad.
La entrada la divido en dos, el primer tramo hasta la Franca, y después por Santiuste hasta Pendueles.

Datos de la ruta:

Distancia: 20,6 km
Duración: 6h:10 min
Cota mínima: 7 m
Cota Máxima: 164 m
Desnivel Acumulado: 410 m
IBP: 65 Hiking

Iglesia de Pendueles dedicada a San Acisclo

Vista de Pendueles desde la estación


Parte 1:Unquera-La Franca

Mapa del recorrido
El primer sector transcurre entre Unquera y la playa de la Franca, siguiendo más o menos las indicaciones y los carteles de la ruta de gran recorrido hasta Pimiango, donde cojo un atajo más costero hasta la Franca.

Estación de Unquera
El tren tarda muy poco tiempo en recorrer la distancia entre Pendueles y Unquera, ya que apenas para en Colombres, pero andando va a ser una jornada larga. En el tren va muy poca gente, en Pendueles sólo me he subido yo, y debemos de ir como cinco personas, nadie se monta en Colombres y en Unquera nos bajamos tres personas. Poco futuro le veo a la FEVE con tan pocos usuarios.

El puentes sobre el Deva
Desde la estación se coge la calle principal de Unquera, por la que va la nacional, en dirección al puente sobre el río Deva. Se puede aprovechar para comprar una palmera gigante, o unas corbatas con las que alimentarse durante el recorrido. El día empieza claro, en Picos de Europa esta pegando el sol, pero empiezan a aparecer nubes.

Vista desde el puente del río Deva y de Bustio
Llegando a Bustio se sigue paralelo al río, y en el parque ya aparece el cartel indicador de la ruta. Bustio parece un barrio de Unquera, pero en Asturias ya que está pegado a este pueblo más grande y son muy pocas casas, aunque algunas son casi palacios. 
El camino continua pasando por debajo de los puentes del tren y de la autopista, y nada más pasar la autopista hay que tomar la pista de la izquierda. Aquí falta el poste indicador, lo han debido de tirar, y es confuso porque de frente sigue una pista hacia la desembocadura del Deva con buena pinta.

La pista hacia Pimiango
La pista esta entre hormigonada y asfaltada, y comienza a subir hacia Pimiango, que se ve en lo alto al fondo. Pimiango destaca por el depósito de agua elevado, con lo que sirve de referencia fácilmente identificable.

Mirando atrás la pista y la llanura de la desembocadura del Deva
Vistas hacia los desmontes de la autopista
La pista va ascendiendo con una pendiente bastante llevadera, hay un desvío señalizado donde hay que abandonarla para meternos en el bosque, aquí mezcla de eucaliptos y castaños,sigue siendo una buena pista y esta señalizado con postes así que no hay pérdida. La pista alcanza la sierra plana donde se asienta Pimiango, al lado de dos chalets. Pero no continua hacia Pimiango, sino que va en dirección contraria para acercarse a la costa y la zona de los restos del monasterio de  Santa María de Tina.

Vistas del Cuera y detrás los Picos de Europa desde la Sierra Plana
Continuando por la pista, ya en llano, se llega hasta el kilómetro tres donde hay un banco y una mesa, y donde por fin se ve la mar. Aquí la senda comienza un descenso bastante pronunciado por una pista hormigonada entre ocalitos.

Kilómetro 3
La bajada es bastante grande hasta llegar a los restos de una casona, con dos naranjos delante. Yo pensé que estos eran los restos del monasterio pero no, están más adelante. Se rodean los restos de la casona, y se siguen en llano por la pista de la izquierda, de nuevo hay un cruce sin señalizar, y las dos pistas son parecidas. La pista va en llano entre ocalitos, y a los pocos metros aparece un desvío hacia una pradera a la derecha. Cojo por él para acercarme a ver la costa y los acantilados hacia Cantabria y la desembocadura del Deva. Para ello subo a una zona de peñas y toxos, cruzando un bosquete de robles o encinas, no se pero estaba todo lleno de bellotas. Es un promontorio con buenas vistas en ambas direcciones, la pena son los toxos que pican bastante y no se pueden esquivar.

Acantilados hacia la zona de Cantabria
Acantilados hacia Llanes  en medio del bosquete está el Faro de San Emeterio
Desde el promontorio vuelvo a la pista y en breve alcanzo los restos del monasterio de Santa Maria de Tina, aunque podría haber ido por el prado desde el acantilado.

Restos de la Iglesia del Monasterio de Santa María de Tina
Es una pena como esta conservada esta iglesia, del Monasterio creo recordar que quedan unos muros nada más, es una iglesia del siglo XIII por lo visto, y claro a unos doscientos metros hay otra iglesia más, así que debieron tener que escoger hacer el mantenimiento entre las dos, y la otra tiene acceso por carretera, así que está debieron de abandonarla. Son cosas que no entiendo muy bien de la Iglesia, ¿Cómo puede haber dos iglesias tan cercanas y sin apenas feligreses?, porque Pimiango tampoco tiene un tamaño de una gran urbe y también tiene otra iglesia. Lo normal es que cada iglesia ejerciese su poder feudal de la zona y ejerciese su poder, no se necesitan tres iglesias en ese espacio tan pequeño. Pero bueno, en León hay pueblos también con restos de monasterios caídos, resto de otra iglesia un poco más moderna, y la iglesia que usan que es de los años 50, y todo en un pueblo en el que quedan 100 personas.
Continuando por la senda, ahora hay una bajada por una zona de escalones, entre árboles y con una pequeña cascada en la zona superior, escondida entre los árboles. 

La pista por el bosque y la cascada
Tras la bajada hay otra subida escalonada, y se llega hasta la Iglesia/Capilla de San Emeterio, Santo Medero en Asturiano, es por lo visto famosa por salir en la película del Abuelo de Garcí. Tiene una microcapilla enfrente con un mosaico de cerámica con la imagen del Santo.

La capilla de Santo Medero
Rodeando el prao de la capilla, dónde hacen la fiesta, se llega a la Cueva del Pindal, hay carteles y una escalera no válida para gente gorda ni con mochila, porque la barandilla apenas deja paso. Para visitar la cueva hay que pedir vez y sólo grupos reducidos de 20 personas, son 300 metros de cueva. Lo que se puede visitar son los acantilados de la zona, pero mejor no salirse de la zona pintada con marcas de pintura roja porque el resto son toxos, y bastante altos. Yo intenté llegar al faro atravesandolos y me resultó imposible.

Acantilados delante de la Cueva del Pindal

Interior de la cueva del Pindal

Otra vista de los acantilados

Estos acantilados no son muy altos, pero con el color del mar, el día de sol y las caprichosas formas de las rocas parecen de zonas de Camboya o sitios así de paradisíacos. Después de salir de los toxos, llego a la puerta del Faro de San Emeterio, que está cerrado completamente, así que no hay vistas de ningún tipo.
Para tener vistas de la costa hay que seguir la ruta, que ahora va por un tramo de carretera hasta llegar a un parque con un mirador de hormigón hacia la Punta Cebollera. Deberían de haber habilitado un sendero más pegado a la costa, y después subir de frente por un sendero que ya hay hasta el mirador, evitando así el tramo de carretera. En la punta cebollera hay también una roca vaciada, formando un puente de piedra.

El mirador
Vistas hacia Llanes
Vistas hacia el frente con el sendero por donde se podría haber subido
En el mirador aprovecho para comer algo, hoy a la sombra porque está calentando el sol,es un buen sitio para parar porque son las dos y media más o menos, y antes no hay mesas. En Pimiango hay algún restaurante donde también se podría comer.
La ruta continua por el lateral de la carretera donde han habilitado un paseo asfaltado y delimitado por postes hasta llegar a Pimiango con su característico depósito elevado. Aquí hay que abandonar la ruta señalizada para tomar un atajo. A la salida del pueblo hay un Palacio también, donde durmió Carlos V cuando desembarcó en Tazones, tiene un cartel explicativo, aunque ahora es una casa privada.

La senda que conduce a Pimiango
Hacia la mitad del pueblo hay una carretera que va hacia la derecha que es por donde hay que ir para atajar y evitar dar muchos rodeos. La pista está asfaltada al principio y después ya no, ya es de tierra. Por si acaso no tenía salida, pregunté a un paisanin del pueblo que me confirmó que la pista tenía salida.
 
La pista por la que hay que ir mirando atrás y el depósito de Pimiango al fondo
La pista tiene una bifurcación en la que hay que tomar el camino de la izquierda, como me indicó el paisanin del pueblo, concretamente me dijo que jalara hacia la izquierda. Aquí hablan con h aspirada que se convierte en j. El camino de la derecha va hacia los acantilados y lo usan los pescadores de la zona. La pista se acaba al lado de una casa-cuadra con una inmensa pradera, se acaba pero continúa en forma de sendero. Desde la casa-cuadra me adentro por el prado para ver los acantilados y lo que me espera, buenas vistas. En el track que traía de wikiloc, habían venido por las playas en bajamar y subido por una canal de un acantilado, hoy apenas se ve nada de arena. Lo que se ve es el islote del castrón de Santiuste, castro es como llaman a los islotes.

La costa y el islote del Castrón de Santiuste
Volviendo al sendero, continúa en línea recta y comienza el descenso hacia el caserio de Espinoso, pero primero hay que pasar dos vallas que cierran un prado con caballos. Las vallas tienen en el lateral un paso estrecho habilitado a tal efecto, para no tener que abrir la valla. El sendero llega a una pista más grande y que acaba en este caserio de Espinoso.

Caserio de Espinoso
Para entrar al Caserio hay otra portilla, y tras pasarla sale un camino a la derecha que baja hasta el balneario de la Franca. Esta marcado con un cartel con una flecha negra. Yo no lo sabía, y el track me marcaba pasar por delante de la casa y girar a la derecha para pasar por el pueblo de la Franca. Pero como vi una carretera asfaltada, pues decidí ir por ella, además iba hacia la carretera nacional y así se atajaba aún más.

La Franca
Cuando llego a la carretera me doy cuenta de que lo he hecho mal, he ido por una carretera privada que es de la Hacienda de Espinoso, y tiene unas puertas enormes que pueden cerrar la carretera, menos mal que estaba abierta y no tuve que dar la vuelta. Al final tuve suerte en este tramo. Desde aquí, unos metros por la nacional hasta el desvío hacia la playa de la Franca.

El puente de la Nacional
La playa de la Franca



Parte 2: La Franca-Pendueles

Mapa del recorrido
El siguiente sector del recorrido es entre la playa de la Franca y Pendueles, para empezar hay que ir por la nacional un pequeño tramo, pasando por encima del puente y llegando al aparcamiento y especie de área recreativa que hay, que debe de utilizarse como complemento a los que tiene la playa de la Franca.

Área de aparcamiento de la Franca al lado de la Nacional 630
Desde este aparcamiento hay que tomar un antiguo camino que en teoría va por encima del prado de Santiuste, y rodea el cerro Cobaredo. El sendero esta medio perdido así que acabas en el prao, y para pasar la alambrada que lo cierra, en el track que llevaba hay un paso en el extremo contrario a la nacional, pero yo subí por detrás de unos bancos, donde hay un paso por una portilla a modo de escalera de madera.

Santiuste y la zona del Torreón
Por la pradera, y ya sin saltar ninguna alambrada más, se llega hasta la costa, y las zonas de los bufones de Santiuste. Había un grupo de vacas, y en cuanto me senté  se empezaron a acercar, esperaban algo de comida o sal. Desde aquí ya sólo hay que ir un sendero bastante marcado que recorre toda la costa.

Zona de los bufones de Santiuste
Esta zona de Santiuste tiene varios bufones, y zonas con puentes de piedra, todo excavado y erosionado por la acción del mar. Hoy estaba marea alta y no había mucho oleaje, así que sólo hacían algo de ruido, no soltaban chorros de agua, alguno un poco de espuma.

Puente de Piedra

Uno de los bufones
El día se había empezado a nublar por esta zona, y las nubes que habían estado enganchadas en el Cuera empiezan a bajar. Los acantilados en esta zona son curiosos, porque es como si se hubiese eliminado una capa continua de roca, y queda una zona muy plana expuesta a la erosión.

Los Acantilados y el Cuera entre las nubes

Vista atrás de los acantilados
Esta zona de la costa esta toda rota, y cada ensenada depara sorpresas, zonas con cuevas, bufones... Hay que volver un día con temporal para verlos en acción.

Otro de los Bufones con cueva, por el furaquin se ve el mar
Más acantilados,estos más bajos y al fondo la autopista con los túneles



Todavía queda para llegar a Pendueles

Más islotes y castros
Más o menos a la altura de Buelna está la playa de Cobiheru, con h aspirada, Cobijeru pronunciada, un bufón venido a mucho más que ha excavado una cueva, y también ha logrado crear una playa. Una zona que impresiona bastante, ya que aunque hay pocas olas, aquí si que suena el agua y sale proyectada. Además tiene un puente de piedra inmenso, por el que hay que pasar para continuar la senda.

Playa de Cobijeru
Me ha dicho uno de la zona que hay una cueva que se puede atravesar desde la playa hasta llegar al mar, para hacer en chanclas. La cueva debe ser grande porque han estado estudiandola los geólogos de la Universidad, y por las fotos se ve grande, así que otro motivo más para volver, aunque aquí en bajamar y con mar muy muy tranquila. Al lado de esta playa también hay una laguna bastante grande.

Buelna
La siguiente parada de la senda es en la ensenada de Buelna, donde hay una playa pequeñita pero con arena.

Ensenada de Buelna
El Castro de la Ensenada de Buelna y al fondo la Punta de Buelna
Para llegar a la playa y la senda costera, como iba siguiendo la costa acabé teniendo que atravesar otra zona de toxos, así que igual compensa coger antes la senda costera.

La playa de Buelna
Desde la playa de Buelna ya queda poco hasta Pendueles, por la costa quedan dos playas una muy pequeña y de piedra, y otra más grande que es la playa de Pendueles

La primera playina y el castro los picones

La playa de Pendueles y delante el castro de los picones
La última playa tiene delante dos castros con forma de montera picona, y por eso los llaman el castro de los Picones.
Al final atravieso Pendueles hasta la zona de la Iglesia donde había dejado el coche por la mañana. Al final son poco más de 20 km, menos de los que hubiese hecho siguiendo la ruta "oficial", pero esta opción es mucho más costera y directa.